Casos

Iremos relatando los casos que hemos detectado, acompañado y resuelto. Hay que resaltar que el el Real Decreto de abril de 2012 ha debido tener un importante efecto disuasorio y que muchas personas "sin papeles" han estado evitando acudir a los servicios de salud.

  • Caso 123, hombre polaco (septiembre 2017 FG)
    • Recibida una llamada en el teléfono de la Plataforma, desde la Unidad de Trabajo Social del Hospital Valdecilla. Un hombre polaco, transeúnte (lleva un mes en Cantabria y no está empadronado), ha estado ingresado en el hospital por una urgencia y ahora se encuentra acogido en el albergue Princesa Leticia. Tiene que volver a revisión al hospital y mientras se le remitió al Centro de salud Castilla-Hermida para las curas. En el Centro de Salud le dicen que no le podían atender al no tener tarjeta. Desde Trabajo Social de Valdecilla, se han puesto en contacto con la trabajadora social del Centro de Salud y con tarjeta sanitaria, donde les han informado de los pasos a seguir para ver si tiene cobertura sanitaria en Polonia y en el caso probable de que no tenga, los trámites a seguir para que se le dé la asistencia sanitaria. Preferimos ir personalmente a la Unidad de Trabajo Social y hablar con la trabajadora social que lo llevaba y con la responsable de Trabajo Social en el hospital Valdecilla. Además se les proporciona un par de carteles de los que hicimos, donde se informa en varios idiomas de la obligación de atender (tengan tarjeta o no) a toda persona que acuda al CS. Lo desconocían tanto ellas, como la Trabajadora Social de Castilla-Hermida. Se comenta que según la orden de la consejería, que han recibido en todos los CSs, tendrían que atenderle y si luego tienen que cobrar a Polonia o a quien sea, será otro asunto. Pero que además en este caso, si ha sido tratado de urgencias, las curas formarán parte del tratamiento de urgencias y por tanto el Centro de Salud, con el informe del hospital, tendría que atenderle necesariamente.
      Que lo lógico era que le pudieran obligar, desde el hospital, a atenderle. Sin necesidad de que vayamos a acompañarle alguien de la Plataforma. Ya se habían puesto en contacto con la jefa de enfermería para que hablara con el Centro de Salud y esperaban conseguirlo y más con los carteles que les había llevado. De los que han hecho copias e iban a remitir a la trabajadora social de Castilla-Hermida y a otras trabajadoras sociales. Estaban también preocupadas por la medicación que necesita, que es muy específica. Ha llevado del hospital, pero se le acabará pronto. Y aunque conocen los recursos de Cáritas, Cantabria Acoge y a veces farmacias que les ayudaban, decían que querían intentar solucionarlo sin que sea por beneficencia. Hemos quedado en que nos informarán de cómo va el asunto y que si es necesario que le acompañe alguien, nos llamarán.

  •  Caso 122, joven mejicana  (diciembre 2017 FG)
    • Lleva un año viviendo en Santander y empadronada desde entonces. En este periodo de tiempo ha tenido que ir en dos ocasiones a Urgencias de Valdecilla, por causas que desconocemos, y en ningún caso le han informado de la existencia de la Orden SAN 38/2015. Cuando le hemos hablado de su derecho a acogerse a dicha Orden, el 16 de nov. ha ido al CS que le corresponde por domicilio, Gral. Dávila, a pedir el formulario, y le han dicho que no tiene nada que hacer si no está en la seguridad social, que tendrá que ir a médicos privados. Cuando ha mencionado la existencia de la Orden, la administrativa, le ha seguido denegando el formulario pero le ha ofrecido una cita con el trabajador social, que no iba a estar en el CS hasta el día siguiente. Ha desistido y le hemos pedido un formulario en el CS de c/Vargas. Cuando al día siguiente, 17, ha ido a entregar su solicitud le han insistido, varias personas del mostrador en que le iban a cobrar toda la asistencia que recibiera, y que allí no podían dar entrada a su solicitud. Ella ha insistido y al final, después de que los administrativos consultaran por teléfono, se la han admitido. Cuando ella le ha preguntado a uno de los administrativos acerca del contenido del cartel en varios idiomas que tienen a la puerta, al final le ha confesado que no lo conocía (la Orden SAN 38/2015). En la puerta del CS de G. Dávila tienen el cartel de la Orden, pero escasamente visible, ya que queda medio oculto cuando la puerta principal está abierta permanentemente.
  • Caso 121, mujer cubana con un hijo (junio de 2017 CR)
    • Señora cubana con un hijo de corta edad. Llegan a España en enero 2017 por reagrupamiento familiar, reclamada por el marido de su madre español. Viven con ellos.
      Trabaja por el momento en precario pero con compromiso de hacerle un contrato temporal. En estas condiciones acude al CS Vargas y solicita la tarjeta sanitaria para ella y el niño. Se la deniegan diciéndole que vuelva cuando tenga el contrato de trabajo. Contacta con la Plataforma. Se le informa de sus derechos insistiendo que tiene derecho a la tarjeta independientemente de que tenga o no trabajo o contrato. Se ofrecen a acompañarla para volver a hacer la gestión. La señora prefiere esperar el contrato  y propone posponer el acompañamiento a la semana siguiente. La persona de contacto de la Plataforma está ausente tres días y a la vuelta retoma el contacto. La señora le comunica que la empresa le hizo el contrato prometido y le dio media jornada libre para arreglar sus papeles. Se dirigió sola al CS  Vargas donde fue atendida por otra persona. La atención fue muy buena, gestionó las dos tarjetas, sin mirar siquiera el contrato diciéndole que no era necesario. La interesada se quejó de haber tenido que perder media jornada sin necesidad. La empleada del CS  pidió disculpas y explicó que la funcionaria de la primera vez no estaba al corriente de la nueva normativa.
  • Caso 120, dos menores hijas de cubana (may-2017, FG)

    • Tanto esta mujer como su hija pequeña tienen tarjeta sanitaria. Sin embargo, con las dos mayores ha habido unos “pequeños” problemas que hasta ahora no había conseguido resolver en su CS, el de Castilla/La Hermida. La madre dice que lleva casi un año con este asunto, que los administrativos le han dicho que no las podían ver en su CS, que les cobrarían las vacunas o que fueran a un médico particular. Sin embargo, con mi presencia se han puesto a rascar en los ordenadores y han hablado con TS y la conclusión: la niña mayor ha tenido TS, pero está caducada. Y no le ha llegado la nueva a su domicilio por que era erróneo el domicilio que consta en el SCS. Tendrá que aportar un certificado de empadronamiento para corregirlo. Pero, en principio, nunca debiera haber habido ningún problema para atenderla. La segunda hija, al igual que su hermana mayor, también está asegurada, ambas como beneficiarias de la TS de su padre biológico. Sin embargo, éste, con mala relación con la madre, las tiene como domiciliadas en Torrelavega (esto la madre lo ha descubierto hoy…). Además, al parecer, había también otro error en su primer nombre. Para dar asistencia también a esta hija, los administrativos le han preparado un documento que hace las funciones de TS, a la espera de que se solucione otro problema más serio que tienen ambas niñas, pero que no debiera afectar a su asistencia sanitaria: ambas carecen de pasaporte. Nacieron en San Sebastián y su padre debió inscribirlas en el registro como hijas de portugués, pero el hecho es que no tienen ni pasaporte ni otro documento de identificación, aunque la madre tiene libro de familia y tiene en manos de una abogada la reclamación al padre biológico de las dos mayores para que se tramite su pasaporte ante el consulado portugués. Resulta difícil de entender que haya habido problemas, disuasiones o dificultad alguna para, en todo momento, haber estado dando asistencia sanitaria a estas dos niñas que, además de corresponderle ese derecho sin restricción como menores, han sido siempre beneficiarias de una TS en vigor.
  • Caso 119 Menor de 16 años. Chilena (MSP)
    • A la madre la reagrupa una hermana casada aquí con español, y ya tiene contrato de trabajo y cartilla sanitaria normal. En el INSS no incluyen a la menor en la cartilla de la madre porque no tiene permiso de residencia. En tarjeta sanitaria le piden el certificado de Fonasa (aseguradora pública de Chile), lo presenta pero al estar incluida en ese seguro, le dicen que no, que tiene que presentar un certificado diciendo no tiene derecho a seguro publico. Le corresponde el Centro de Salud "Vargas".
  • Caso 118, camerunés adulto (febrero 2017 CR) 
    • Acude a urgencias en domingo por emergencia gastrointestinal. Se le atiende correctamente y se le remite a su CS de referencia para seguimiento y medicación. En el CS, al que viene acudiendo sin problema desde mayo de 2015, rehúsan atenderle por carecer de Tarjeta Sanitaria. Le entregan una nota manuscrita con indicación de la documentación requerida y la dirección del SCS donde tiene que presentarla para solicitar dicha tarjeta. Esta persona no se atreve a hacer la gestión sólo y acude a la Plataforma. Se le acompaña y se completa la documentación y entrega la solicitud en el SCS Tarjeta Sanitaria. Allí le comunican que en el plazo de cuatro días habrán  remitido sus datos a su CS  y ya puede ser atendido y en el de dos/tres meses recibirá la notificación en su domicilio.
  • Caso 117, niño rumano de 4 años (enero 2017 MSP)
    • Niño Rumano de 4 años, madre con contrato de trabajo y por lo tanto con tarjeta sanitaria. El INSS no le permite ponerle en su tarjeta porque tiene que darle de baja en Rumania ( esto es refrendado por Tarjeta Sanitaria). La madre llama al sitio que le corresponde en Rumania y le dicen no pueden darle de baja hasta que no sepan que tiene aquí asignado un pediatra. Está tratando de conseguir la Tarjeta Europea porque el abuelo está allí, pero aunque la consiga dentro de 6 meses estamos igual.
      El niño ha estado casi toda su vida viviendo en España y en Castilla la Mancha (de donde vino a Santander hace 5-6 meses ) tuvo cobertura sanitaria.
      Nadie ha informado a la madre de que podía llevar a su hijo al Centro de Salud si lo necesitaba y la madre le ha estado tratando las pequeñas cosas que ha tenido, mientras la burocracia se enquista.
       
  • Caso 116, niñas rumanas (enero 2017 MSP)
    • Llaman de un IES de Castro porque tienen dos hermanas Rumanas que han estado enfermas y hablando con la madre les cuenta que no las llevó a urgencias porque otras compatriotas les ha dicho que les pasaron factura.
      Les indicamos lo que tienen que hacer y una profesora acompañará a la madre al Centro de Salud que les corresponde por empadronamiento para hacer los trámites.
  • Caso 115, Mujer senegalesa (enero 2017 K)
    • Se trata de una joven senegalesa que reside en la actualidad en Entrambasaguas, lleva aproximadamente 1 año en España, aunque con anterioridad estuvo 2 años en Italia. Había solicitado ya el año pasado la tarjeta, pero le cerraron el expediente por pasársele el plazo de presentación de la documentación completa del pasaporte que le habían requerido. Tiene algo de dificultad todavía con el idioma, pero a través de otro senegalés que tiene la residencia en España ya, es fácil la comunicación. Se le acompaña al Centro de Salud Solares, del que depende el de Entrambasaguas y en el mostrador le dan cita directamente con la Trabajadora Social para el día siguiente. 24/01/2017. Se acude con ella a la cita con la TS, donde entrega la documentación: impreso cumplimentado, inscripción en el padrón y copias de todas las páginas del pasaporte. Le notificarán por escrito al domicilio, pero le aconseja la TS que a los 15 días pregunte en el CS porque a veces se incluyen en el sistema antes de que llegue la notificación al domicilio. Recibió el documento de asistencia sanitaria el 3 de abril.

  • Caso 114, chico senegales (enero 2017 FG)
    • Vino de Italia hace unos 2 o 3 meses, no habla español, no tiene pasaporte ni está empadronado, dispone de una tarjeta sanitaria europea emitida en Italia y caducada. Nos entendemos con un intérprete de su país. Padece un problema dermatológico por lo que le acompañamos al CS La Marina, de la calle Castilla. Al no tener tarjeta ni identificación nos dicen que no pueden atenderle porque el sistema (informático) no lo permite. Que vayamos a Urgencias de Valdecilla. Insistimos para que busquen una solución pero no están por la labor. Llamo a Tarjeta Sanitaria (MT) quien me dice que tienen que atenderle, pero que no pueden dar una respuesta normativa para estos casos, que deben ser ONGs como Cantabria Acoge u otras las que deben ayudarles a solventar su situación… Sin comentarios. Al final nos dan cita, creo que como “privado” y “a facturar”, pero no nos dan ningún Parte a firmar. Le ve una doctora muy correcta que le receta dos medicamentos (en receta normal) y le da un buen pronóstico. Al parecer, ya tiene asignado un médico de familia por si tienen que volver.

  • Caso 113, mujer senegalesa (enero 2017 CR)
    • Ambas con pasaporte  expedido en el Consulado General de Madrid en 2015. Nacida en 1975, con hija de 5 años nacida en España. Empadronadas en Santander. La niña tiene tarjeta sanitaria. Su madre ha presentado solicitud. La señora X que es analfabeta ha recibido requerimiento del SCS con fecha 7/10/2016 reclamando copia de todas las páginas del pasaporte. El 14/ 10 se le acompaña  para presentar  la copia requerida.
      28/10. Nuevo requerimiento del CSC para que acredite lugar  de expedición del Pasaporte. Plazo 10 días.
      La señora xX no atiende el requerimiento, porque no se entera, y no lo comunica a la Plataforma.

      14/12  Por correo certificado el SCS comunica que la solicitud ha sido desestimada y el expediente archivado. Automáticamente queda excluída del sistema sanitario. Posibilidad de recurso en el plazo de un mes.
      La señora X lleva meses sometida a tratamiento de Sintrón que exige un seguimiento continuo.


      Se localiza la Embajada del Senegal  y se solicita urgentemente el certificado exigido explicando la situación.

      27/12 .Visita al CS Los Castros: La doctora que trataba a  la interesada ya no está en ese centro. Su sustituta no la conoce y no puede acceder a su historial porque porque lo han retirado del sistema. Consigue localizar la cita para el control del Sintrón prevista para el 4 de enero en el CS Los Castros. Entrega una copia pero insiste en que se debe ir a Urgencias de Valdecilla porque en Los Castros no le darán cita para la extracción.

      4/ 1. Se acompaña a Urgencias de Valdecilla donde hacen la extracción pero remiten a la paciente a Los Castros para el análisis y tratamiento.

      5/1 En Los Castros se niegan a atender. Se llama a Tarjeta Sanitaria  que llama inmediatamente y da instrucciones para que se le asigne médico y se le atienda. Su nueva médica de cabecera le da cita para el 17 de enero.

      Se comunica a Tarjeta Sanitaria que se está a la espera del certificado solicitado al Consulado General del Senegal. Indica que con ese certificado y el resto de la documentación se presente una nueva solicitud  porque es más rápido que el recurso. Mientras tanto la protección sanitaria de la señora X está garantizada.

      13/ 1: Se presenta la solicitud de Tarjeta Sanitaria  en el SCS.
  • Caso 112, joven ruso (junio 2016)
    • Acompañamos al CS El Astillero a un hombre ruso de 33 años, al que han visto 2 veces en urgencias del mismo CS a causa de las molestias en el hombro. La primera vez le pusieron calmantes y le dijeron que podría hacerse crónico. La segunda (el pasado sábado 28 de mayo) le atendió otro médico y le dijo que si volvía de nuevo le tendrían que cobrar; aún así le puso que le siguiera el médico de cabecera. Lleva empadronado en El Astillero desde hace casi 10 años, pero hace año y medio perdió la tarjeta sanitaria y ahora está tramitando la residencia por arraigo. No le han informado en ninguna ocasión de la posibilidad de acogerse a la orden de agosto de 2015 para tener asistencia sanitaria. Hoy nos hemos mantenido en un segundo plano y finalmente no hemos tenido que intervenir porque, al acudir sólo al mostrador, la chica que le ha tocado le ha dado la cita con el papel que llevaba de urgencias. Hemos esperado por si había algún problema con su antigua médica de cabecera. Pero no ha habido ningún problema, le ha atendido, le ha prescrito medicación, le ha pasado con la enfermera para que le pusiera una inyección y le ha hecho una derivación al fisio del mismo CS. Si tiene algún problema nos volverá a llamar, pero él calcula que en mes o mes y medio tenga ya arreglados todos los papeles de la residencia.
  • Caso 111, chico senegalés (mayo 2016)
    • Acompañamos a un chico senegalés al Centro de Salud La Marina, en la calle Castilla. Llevábamos la solicitud cumplimentada, el empadronamiento con fecha 22 de febrero y la primera página del pasaporte fotocopiada. El chico llevaba su pasaporte. La persona que nos atiende nos dice que haca falta las fotocopias de todas las páginas. Salimos, buscamos un lugar para hacerlas y volvemos al mostrador. Nos atiende una persona distinta y nos dice que el empadronamiento no es válido porque tiene fecha de 22 de febrero. Lleva más de tres meses empadronado. Entonces nos dice que hace falta 6 meses de empadronamiento. La compañera que está al lado lo ratifica. Respondemos que eso era antes, con el anterior Programa, que desde el 7 de agosto, con la nueva Orden, son 3 meses. Coge el pasaporte mira página por página y finalmente dice que lo tramitará. Si el solicitante de inclusión en el sistema sanitario público de Cantabria va solo al mostrador sale sin lograrlo.
  • Caso 110 chico saharaui (mayo 2016)
    • Vive en Astillero desde hace mes y medio que vino de Francia. Padece desde hace tiempo dolores de estómago, vómitos, reflujo gástrico,… El 16 de abril acude a Urgencias de Valdecilla donde, después de una exploración correcta, le dan el alta y le piden seguimiento por su médico de familia. Semanas después, tras varios días con vómitos, acude al CS de Astillero donde le dicen que no le pueden atender al carecer de tarjeta sanitaria. Que tendrá que esperar hasta tener los 3 meses de empadronamiento. Y le dan cita para el día siguiente con la trabajadora social. Le acompañamos a esta cita y, desgraciadamente, la mencionada trabajadora, que no es la titular si no que está haciendo una sustitución, nos dice que no hay manera, que tiene que esperar a tener la tarjeta sanitaria. Le explico que la Orden de la Consejería de agosto de 2015 en su art. 2.2 establece la prioridad de la asistencia (le muestro el texto de la Orden), ante lo que responde que sí, que se le puede ver de urgencia, pero que se le facturará. Le manifiesto que no es necesario que se trate de urgencia, sólo de que no admita demora, y que esto último sólo puede establecerlo un médico, y que no hay norma alguna que diga que se le va a facturar, que, en todo caso, se haría si dispusiera de recursos económicos suficientes (que para otros casos, la norma española fija en ingresos superiores a 100.000 €/año). Le hago ver lo disuasorio de la amenaza de facturación. Después de hablar con tarjeta sanitaria nos envía al mostrador para que nos den cita. Le ve una médica de familia quien después de leer el parte de urgencias y de explorarle de nuevo, no ve motivo de preocupación, indicándole que mantenga el uso de Omeprazol y que tome un jarabe antes de las comidas. Y que vuelva si no mejora en un par de semanas.
  • Caso 109, menor colombiano (marzo-2016)
    • Se trata de un bebé colombiano de 6 meses de edad. Su madre vivió en Cantabria durante varios años pero retornó a cuidar a su madre. Volvió a España con si hijo recién nacido hace ahora mes y medio. El bebé entró como turista con un seguro privado de 15 días. Cuando la madre se ha acercado al CS de su zona porque el bebé necesitaba una vacuna, le han dicho que tiene que esperar a los tres meses de empadronamiento antes de solicitar tarjeta sanitaria. Y la han dirigido al INSS para arreglarlo. Del INSS la mandaron a “¿Ley del Menor?” junto a la Residencia Cantabria… Hoy 30 de marzo la hemos acompañado de nuevo al CS, nos ha atendido otra administrativa que rápidamente ha consultado la chuleta pertinente sobre la Orden SAN38/2015 y le ha indicado los documentos necesarios para solicitar su inclusión en el Sistema Público de Cantabria. Insistimos a la administrativa que lo que queremos es que vacunen al bebé ya, y le recordamos el párrafo de la Orden que dice: “Artículo 2.- Principios de actuación… 2. Cuando la asistencia sanitaria no admita demora, habrá de ser dispensada siempre con prioridad a la comprobación de los requisitos necesarios para tramitar la solicitud a que se refiere la presente Orden”. A lo que responde que “Ah, bueno, pero será como turista y lo tendrá que pagar”, y le da una cita con la pediatra para mañana día 31. (Y no sabe si la doctora emitirá o no un parte de asistencia y/o facturación). Al día siguiente, todo ha ido bien con la pediatra, y le han dado cita para vacunar al bebé el lunes 4 de abril. No se emitió parte de asistencia y/o facturación. Terminado el trámite preguntamos a la administrativa cómo podemos hacer para que se respete el mencionando punto del art. 2, es decir, para que, en todo caso, se oferte la asistencia sanitaria que el paciente o sus familiares deseen obtener ya. No nos ha sabido responder. Y tampoco cuando le hemos dicho que el hablar a la ligera de facturación es disuasorio. La insistimos en que si fuera necesario mencionar el parte, debería añadirse que sólo dará lugar a facturación si no existiera ninguna cobertura o seguro privado y el paciente tuviera recursos económicos suficientes.

  •  Caso 108 hombre chileno de 81 años (febrero de 2016)
    • Lleva 10 años aquí y desde hace 4 no puede viajar a su país. Tuvo tarjeta sanitaria hasta el 2012, desde entonces ha presentado 5 veces papeles en la Consejería, incluido en alguna ocasión informe de la trabajadora social del centro, pero siempre le pedían algo. La última vez parece que eran fotocopias del Pasaporte, que no encontraba, al final lo encontró caducado y maltrecho (dice que lo tiene que llevar). Este señor vive en un cuarto alquilado en piso compartido, esta solo y me llama una mujer que dice ser su amiga y que se preocupa lo que puede por él. 

  • Caso 107 chico camerunés (noviembre de 2015)
    • Caso derivado desde una Parroquia porque un chico joven Camerunes les pedia el tratamiento que para la tuberculosis le habían recetado en Valdecilla (de ahí le mandaban a su médico de cabecera). Hablamos con la médico que pasa un dia a la semana por el consultorio de Cáritas de Sta Lucia y le estuvieron dando el tratamiento. Esa médico quedo en hablar con Salud Publica (era el tiempo que estaban nombrando las Direcciones Generales). De todas maneras no era medicamento de dispensación hospitalaria y que de momento no está solucionado.
  • Caso 106 chico marroquí de 24 años (diciembre de 2015)
    • Ingresado en Parayas desde enero y desde hace unos 20 días en Padre Menni. Se esta gestionando a través de una mediadora marroquí (la subvención a Diagrama para mediadores Sanitarios es de 2 meses y acaba a finales de diciembre), que seguirá como voluntaria.
  • Caso 105 Mujer colombiana de 62 años (diciembre de 2015)
    • Hace 14 meses la trae su hija, ya nacionalizada española, como familiar de comunitaria. Paga el Seguro privado que le piden para un año (la residencia se la conceden para 5 años), y ahora al dirigirse al C. de S. Nueva Montaña, llaman a tarjeta sanitaria y le dicen que si se acoge a la orden autonómica, por cruzamiento de datos, le quitan la residencia. La hija en estos momentos está con un trabajo precario y no puede afrontar el gasto.
  • Caso 103 y 104 Mujeres rumanas (diciembre de 2015)
    • Dos madres Rumanas con niños que atienden en el Centro de Salud Dávila les han dicho que tendrán que pagar porque no presentan la tarjeta Europea o el papel de baja del derecho a sanidad en Rumanía. Este no lo pueden obtener desde aquí (lo están intentando) y allí no tienen familia que pueda pedirlo directamente. Piden tiempo para traerlo cuando les sea posible viajar. La respuesta del personal del Centro es peligrosa para los niños por ser disuasoria de acudir.
  • Caso 102 Mujer colombiana (julio de 2015)
    • Mujer mayor, que ya vivió en el España hace 6 años, que ha vuelto con visado turista a visitar a su hija española, con, lo que parece, un problema dermatológico desde hace 4 semanas en su brazo derecho que ya tenía cuando salió de Colombia,  con dolores agudos en dedos y mano, que no responde a corticoides. 
      Por medio de su seguro privado, una dermatóloga le encarga analítica de sangre y de una biopsia, pero a pagar por la paciente (unos 250 €) ya que el seguro, aparentemente, no le cubre los procesos originados antes del viaje. Dada la falta de recursos económicos suficientes acuden a la Plataforma, y dado el caso, se les recomienda por teléfono acudir a Urgencias de Valdecilla. Allí el médico que la ve se “lava las manos” y les dice que es un asunto a tratar con la compañía del seguro privado. 
      Por ello, les acompañamos de nuevo a Urgencias al día siguiente, viernes, donde después de superar las reticencias de la responsable del cribado inicial, nos pasan con una doctora que, casualmente, es la misma que la vio en Mompia hace unos 10 días. Esta le da un parte de interconsultas para dermatología (no existe esta especialidad en urgencias) con el que nos presentamos el lunes a primera hora en consultas externas de dermatología, donde nos dicen que como el parte no está marcado como urgente (dice “a seguir por su médico de familia”) sólo nos pueden dar cita normal para enero. Aunque insistimos en la posible urgencia del caso, la enfermera dice que no puede saltarse la norma. 

      Consultada la responsable de Tarjeta Sanitaria, nos dice que la decisión de la enfermera es correcta, y que pidamos consulta de primaria en su centro, Castilla-La Hermida, para que confirme o no la urgencia. En este CS se tramita la consulta, como privado (con el inoportuno comentario de un administrativo de que “lo tendrá que pagar”) con el mismo médico de familia de su hija para el día siguiente. Desgraciadamente, este médico le anticipa a la hija que tendrán que pagar primero, y que, en todo caso, él no la podrá derivar a especialidades, por lo que la hija cancela la consulta prevista y se pone acuerdo con otros familiares para pagar la analítica y la consulta privada. Les recordamos que, cuando ya dispongan de los resultados, les podemos acompañar de nuevo a obtener asistencia gratuita en el SCS. 
      Notas: seguramente, ha sido ese lunes, 31 de julio, el día que se ha difundido la nueva instrucción de la Consejería, cuya lectura y cumplimiento hubiera, en principio, evitado las respuestas disuasorias de los dos médicos mencionados.

  • Caso 101. Joven camerunés (junio 2015)
    • Nacido aproximadamente en 1982. Llegado en patera en noviembre de 2014, recogido por la Guardia Civil en la costa de Almería y trasladado al centro de acogida de la Cruz Roja de Baena en Córdoba. No dispone de ningún documento de identidad, solamente de un certificado de este centro de acogida. El centro se ocupó de solicitar un pasaporte a la embajada de Camerún en Madrid y por el momento está en espera de recibir dicho pasaporte. Está alojado en casa de un compatriota. Pero no está empadronado por carecer de pasaporte. Su primer contacto en Santander fue con Cantabria Acoge donde asiste a clases de español. Se queja de dolor en la espalda y de opresión en el corazón con latidos fuertes. También de molestias de estómago. Desde que llegó al Centro de la Cruz Roja de Baena está tomando antiinflamatorios. También en Cantabria Acoge se los han dado. Nunca le ha visto ningún médico. Acompañamiento: El 13 de mayo le acompañamos al Centro de Salud de Isabel II. Trato excelente en recepción. Le registran en el ordenador con el papel que le dieron en Cruz Roja. Cita para el día siguiente. Visitamos al Trabajador Social. Parece poco informado de estos temas, pero pasa a tratarlo con el personal administrativo. Dispuesto a presentar la solicitud de tarjeta sanitaria en cuanto tenga el pasaporte y el certificado de empadronamiento. Consulta: Trato excelente,  auscultación. Volante para análisis de sangre y orina. Receta para protector estomacal y antiinflamatorio. La cita para la extracción es el martes 2 de junio y el martes 9 para recoger los resultados. Le explicamos bien cómo tiene que hacer para la extracción, a la que vendrá solo, y quedamos para el martes 9 para recoger los resultados. Farmacia: acudimos a Cáritas. Toman sus datos y le dan un volante para retirar los medicamentos directamente en la farmacia. Le acompañamos y no hay problema. Nos vemos el martes 9 y me confiesa que se le olvidó acudir a la extracción el día 2. La doctora imperturbable vuelve a darnos nueva cita para el 22 de junio. De todos modos se encuentra mucho mejor y no necesita más medicamentos. Ya ha recibido el pasaporte y va a ir con su compatriota a empadronarse. Quedamos en que nos avisara en cuanto tenga el certificado de empadronamiento para ir a ver al Trabajador social dan cita para el jueves 14.

  • Caso 100. Niña dominicana, hermana del niño del caso anterior, va a cumplir 14 años. Marzo 2015
    • Su madre llamó por teléfono al CS para pedir cita para la vacuna que le corresponde por su edad, pero, de nuevo, le dicen que no pueden hacer nada al tener su TS cancelada. Acompañando a su madre al CS al día siguiente insisten en que vayamos a las oficinas de la SS, y que para la cita de vacunación, que intentemos pedirla directamente a la enfermera de pediatría. Ésta, tras consulta al sistema informático, se la da sin mayor problema. En tarjeta Sanitaria nos indican que para los niños debe tramitarse una TS de menor extranjero en situación irregular, y que la norma que se ha transmitido a los CCSS es que se procure ante todo la asistencia, y que para cualquier duda se les llame a ellos, ya que reconocen que la casuística es muy extensa y es casi siempre indispensable estudiar cada caso en concreto. En ambos casos no se cumplieron dichas normas, mas inexcusablemente en el primero, que requería la asistencia inmediata, que en este, que se pedía una cita para vacunación. En ningún momento, ni antes ni ahora, el personal del mostrador de admisión le ha ofrecido a la madre acogerse al Programa.

  • Caso 99.  Niño dominicano de 7 años, (hermano de la niña del caso siguiente, nº 100) Marzo 2015
    • Sufrió un esguince de tobillo a comienzos de marzo y fué con su hermano mayor (20 años) a su CS donde les dijeron que no le podían atender al no disponer de TS en vigor. Su madre lleva años viviendo, trabajando y cotizando en España, perdió su trabajo y su tarjeta de residencia, y vió su tarjeta sanitaria (TS) cancelada. Afortunadamente, el niño ha evolucionado bien y no ha requerido mayor asistencia. 
      Dos semanas más tarde, acompañando a su madre al CS, una administrativa insiste en que no se pueden atender esos casos si no son de urgencia y que se debe regularizar la situación administrativo-sanitaria de los menores yendo a las oficinas de la tesorería de la SS. En este caso, nos explican en tarjeta Sanitaria posteriormente, fué el sistema informático el que detectó, erróneamente, que los niños continuaban como beneficiarios hasta 2016, por lo que se le dijo a la madre que se acercara al INSS a aclararlo.

  • Caso 98. Niña dominicana (marzo 2015)

    • La familia de la niña de cinco meses se pone en contacto con la Plataforma para informar de que a su bebé, nacido en Santander no le quieren poner una segunda vacuna por carecer la niña de pasaporte. La primera vacuna, a los dos meses, se la pusieron en el centro de salud sin problemas. Informados del tema nos citamos en el centro de salud y vamos al mostrador. La madre tiene tarjeta sanitaria en vigor y explica que viene a vacunar a su hija y presenta el libro de familia, el certificado de nacimiento y creo recordar que el documento donde aparece registrada la primera vacuna que le pusieron en ese mismo centro. Le piden el pasaporte de la niña y la madre responde que lo está tramitando y muestra un documento que lo confirma. Camino de la consulta la madre se asombra de que todo ha resultado muy sencillo en comparación con la anterior vez en la que la negaron la posibilidad de vacunarla. La consulta se desarrolla con normalidad: le ponen la vacuna, le realizan los protocolos habituales y le dan una nueva cita. La madre por segunda vez me muestra su asombro por cómo se han desarrollados los hechos en comparación con la vez anterior. Nuestras intervenciones fueron solo muy puntuales, la madre llevó casi toda la petición, pero al parecer nuestra presencia facilitó el normal desarrollo de los hechos. Un caso tan claro de derecho a la atención sanitaria que requiera de nuestra intervención muestra la gravedad de la situación y la desatención que se puede estar dando en otros casos.
  • Caso 97. Niña rumana (febrero 2015)
    • El 5 de febrero nos llaman por una niña de 8 meses ,nacida aquí de madre Rumana, que no quisieron pasarla al Pediatra en el Centro de Salud que le corresponde por vivienda, por no estar aún empadronada (el dueño del piso le da largas). Después de esto la atendieron en urgencias por una bronquiolitis y necesita un seguimiento y ponerla al día con las vacunas que lleva retrasadas.
      Le decimos que vaya nuevamente al Centro de Salud que no le pueden negar la asistencia y que nos llame desde allí si hay problemas, para hablar con el mostrador. Nos llama desde la calle porque se ha sentido mal por la manera en que le han negado nuevamente la cita. Vamos con ella y nos dirigimos a la persona que la atendió y dice que ella es una mandada y que en tarjeta sanitaria le han dicho que tiene que llevar el empadronamiento. Hablamos con una de las Pediatras y con la Enfermera y no hay problema, ya esta atendida, pero sin tarjeta.

  • Caso 96. Mujer joven marroquí (enero 2015)
    • Piden nuestro acompañamiento para una chica de 18 años que se le ha acabado la atención que contempla el RD 16/2012. Con anterioridad estaba siendo atendida en el hospital de Liencres de problemas respiratorios. Tenía que pedir nueva cita para esta especialidad cuando ya había cumplido los 18 años. En su CS le dijeron que se le había acabado la atención sanitaria y que no le podían dar la cita. La acompañamos a finales del mes de enero. En el mostrador nos dicen que ya le habían avisado de que se le acababa la atención y de que tenía que solicitar la entrada en el Programa. La joven nos dice que no le habían informado de la existencia de tal Programa. No le dieron tampoco los impresos de solicitud. Aprovechamos la ocasión para decir que todo sería más fácil si cuando llega un caso como éste o similar, les proporcionan una entrevista con el o la trabajadora social para que les informe bien y les ayude en el procedimiento de solicitud. Ese mismo día rellenamos la solicitud adjuntando los documentos necesarios de lo que ya le habíamos avisado por teléfono. Le dan una cita para el día siguiente con la misma médica que tenía anteriormente. En estos momentos está esperando que la citen telefónicamente para la especialidad de respiratorio en el Hospital de Liencres.

  • Caso 95. Niño rumano (enero 2015)

    • Niño de 11 años, con otro hermano de 7. El padre lleva 5 o 6 años en España, se defiende en castellano y se dedica a la chatarra. La esposa y los niños vinieron hace unos dos años a España y están empadronados en otra ciudad del norte. Viven desde hace cierto tiempo en Santander, pero el dueño de la vivienda en la que están sólo ha permitido que se empadronara el pequeño, ya que tiene problemas de salud. Ello les ha permitido obtener tarjeta sanitaria para él. Están pendientes de encontrar una vivienda en Santander para empadronarse todos aquí. Mientras, les preocupa la falta de seguimiento pediátrico (vacunas, etc.) del niño mayor, por lo que acuden a nosotros. Le acompañamos a Tarjeta Sanitaria donde nos atiende un administrativo que comprueba con el pasaporte del niño que, efectivamente, está registrado en Rumania, por lo que u obtienen la tarjeta europea, para lo que parece que es imprescindible desplazarse allí y tramitarlo en persona, o, lo más sencillo, le dan de baja en el sistema rumano. Mientras consiguen una nueva vivienda donde puedan empadronarse, ayer día 20, aprovechando que tenían cita con la pediatra para el pequeño, solicitaron cita para el mayor, con la misma pediatra, y se la dieron sin mayor problema, para mañana día 22.


Caso 94. Chica rumana (noviembre 2014)
  • Joven rumana de 20 años, casada. Reside en Santander desde haca 4 años aproximadamente, con intervalos en su país. Empadronada todo este tiempo. Se dirige a la Plataforma remitida desde Cantabria Acoge tras haber tenido dificultades para ser atendida en su CS . Está embarazada de 4 meses. La gestación se inició en Rumanía donde acudió para someterse  a un tratamiento de fertilidad. Acude a urgencias a Valdecilla al observar pérdidas leves. Es atendida y le hacen un parte para que con él acuda a su CS a la mayor brevedad. El jueves 20  la acompañamos al CS los Castros. De entrada ponen dificultades alegando  que ya la conocen y que no pueden atenderla vía tarjeta inmigrante por tener cobertura sanitaria en su país. Hablamos con la responsable de Tarjeta Sanitaria. Me confirma que esta persona tiene cobertura sanitaria en Rumanía y no se le puede conceder aquí otra tarjeta. Como solución transitoria propone inscribirla en el programa privado de transeúntes transitarios. No se mencionó facturación. En lo inmediato tiene cubierta la asistencia hasta después del parto. Para lo sucesivo esta persona tiene que, o bien darse de baja en el sistema sanitario de Rumanía, o bien solicitar la tarjeta de Asistencia Europea, a la que tiene derecho. Ambas operaciones pueden realizarse vía Internet. Se ofrece para asesorarme sobre el "modus operandi". Trás esta conversación  que tuve desde el mostrador, le atienden correctamente : cita con médico generalista y de éste paso a la matrona. La matrona da cita para ecografía en Residencia Cantabria. El jueves 26 la acompañamos  por si acaso, pero la atención es excelente. Dan nueva cita porque ya está en pantalla. La gestión con Rumanía  nos resulta complicada  y como la chica venía de Cantabria Acoge le expusimos la situación a M.Sol Payá para que la citara allí. Expuesto el caso aceptaron encargarse de la gestión. Según la responsable de Tarjeta Sanitaria muchos rumanos están en la misma situación. Pero no hacen las gestiones porque es complicado. Para nosotros es bueno saber que existe esta vía para casos sucesivos.

Caso 93. Joven rumana (octubre 2014)

  • Acompañamos a una joven rumana de 28 años, madre de un niño de 8 años, a un Centro de Salud de la capital. Esta mujer, había sufrido quince días antes un proceso de pielonefritis aguda por el que acudió a Urgencias de Valdecilla, donde fue ingresada durante dos días. Ultimadas las pruebas analíticas necesarias y el correspondiente tratamiento, se le presentan a la firma distintos “partes de facturación”. En el informe médico del alta, debido a una imagen ecográfica de sospecha, se recomienda que su médico de cabecera la envíe a consulta de Ginecología. En el CS, comunicamos en el mostrador que no dispone de tarjeta sanitaria, le piden su documento de identidad (está en vigor) y realizan consulta telefónica a Tarjeta Sanitaria donde autorizan la cita médica que se concede para el día siguiente. Le dan la posibilidad de elegir entre 3 médicos de Atención Primaria que tienen cupo disponible y asimismo le indican que deberá acudir con el niño para que se le asigne médico pediatra. Trato muy correcto. En la consulta médica describe sus dolores agudos, especialmente en la zona del ovario derecho. El médico la examina y, aunque en un primer momento no le parece necesario remitirla a la Residencia, finalmente accede, ante la insistencia de la paciente de que estos dolores no son normales, y emite desde el ordenador el Parte interconsultas para Ginecología, cuya cita concreta le será comunicada a su teléfono. Como comentario último, hacer notar que, en este caso, el parte interconsultas a Ginecología no hubo que hacerlo a mano como en otras ocasiones (quizás porque esta mujer tuvo en su día tarjeta sanitaria) y no se le entregó a la firma por esta consulta ningún “parte de facturación”. Esta joven procede de Madrid, lleva dos meses en Cantabria y la hemos informado del Programa de Salud para que inicie su tramitación una vez reúna los requisitos exigidos.


Caso 92. Mujer paraguaya (octubre 2014)

  • Se trata de una chica de 26 años, que lleva viviendo en España desde los 19 y que tuvo tarjeta sanitaria del Sistema Cántabro de Salud. Por la conveniencia de disponer personalmente de su historial médico, acudió a las dependencias del C.S. PISUEÑA-CAYÓN, con el objeto de solicitar a la doctora que tuvo asignada, copia de su expediente médico. Siéndole negada la correspondiente cita, por parte de la persona empleada del SCS que se encontraba en el mostrador de admisión, por sostener que la solicitante carece del derecho a la atención sanitaria pública. Remitiéndola a continuación al INSS para solicitar tarjeta. Al ponerse en contacto con nosotros hacemos una consulta en Tarjeta Sanitaria y nos  confirman que un expediente médico de Atención Primaria lo dará el médico de Atención Primaria, previa cita. En vista de lo cual para ir más directos y tras la orientación del Servicio de Registro, 
  • presentamos 2 reclamaciones en la GERENCIA DE ATENCIÓN PRIMARIA , con el mismo texto, firmadas por ella y por la acompañante de la Plataforma y dirigidas a: 1. DIRECTOR MÉDICO, por la no asistencia. 2. DIRECCIÓN DE GESTIÓN, para la solicitud de la Historia Médica. Un detalle: esta chica es donante de sangre desde hace varios años. La afectada recibe en su domicilio la respuesta, diciendo que puede ya recoger su historia clínica en la Gerencia de Atención Primaria. ​​Se han dado bastante prisa​, ​han tardado solo 5 días en contestar, ​ya que la carta es del 27/10/2014. Igualmente ha recibido una llamada de la persona que le atendió en el mostrador del CS Pisueña-Cayón, en Sarón. En un principio estaba enfadada, a lo que la afectada le explica que no le habían dado solución a su problema y que buscó quién le pudiera ayudar. Después la administrativa se normalizó, admitiendo en la conversación que su doctora era la que le tenía que haber dado su historia clínica y ofreciéndole darle cita ahora, a lo que la afectada respondió que ya no era necesario. Creemos que los modelos de referencia para reclamaciones que nos han preparado el Equipo Legal de la Plataforma, funcionan. También es efectiva la nueva estrategia de no dar vueltas y reclamar directamente cada vez que haya un problema.


Caso 91- Mujer peruana (octubre de 2014)
  • Acudimos a un CS de la ciudad tras petición de acompañamiento de una mujer mayor peruana que sufría de mareos. Le acompañaba su hija. Tiene permiso de residencia por reagrupación familiar. Es una hija suya la que le reagrupa. Con anterioridad al RD 16/2012, el reagrupamiento llevaba consigo la posesión de tarjeta sanitaria, figurando como beneficiaria del reagrupante. El RD, entre otras cosas, priva de este derecho que con anterioridad al mismo existía. De hecho esta persona estuvo en España antes del RD y tuvo tarjeta en el sentido que acabamos de describir. Volvió a Perú a atender a unos nietos y cuando volvió, el RD se estaba aplicando y se quedó sin tarjeta. Al llegar al centro de salud y una vez explicado el caso, la funcionaria, tratando de ayudar llamó a tarjeta sanitaria. Allí le dijeron que tenía derecho a tarjeta, que fuésemos al INSS y solicitáramos asistencia sanitaria como persona que no supera el límite de rentas. Así lo hicimos. La respuesta fue negativa. El RD privaba de esta posibilidad y no había más opción que hacerse un seguro, si quería, dentro de la Seguridad Social pagando una cantidad mensual. Le hablamos del Programa Cántabro y en el INSS, la persona que nos atendió, desconocía su existencia. Volvimos al CS al día siguiente, le asignaron un médico que la visitó a lo largo de la mañana. La atención sanitaria fue correcta y rigurosa. Le puso un tratamiento. También pidió una analítica y un electro, para lo cual le dieron fecha. Estamos pendiente de la consulta para resultados. Al finalizar, en el mostrador pedimos la entrada en el Programa Cántabro. Llevaba los documentos pertinentes. Como la persona es de nacionalidad peruana y este país, tiene  convenio bilateral de la Seguridad Social, hemos iniciado los trámites para conseguir el certificado de que no procede la exportación de del derecho a la prestación de la asistencia sanitaria, que consideramos le van a pedir en breve, como lo han hecho en otros casos similares

Caso 90. Mujer nigeriana (septiembre 2014)
  • Mujer nigeriana con ¿dolor abdominal? En el centro de primaria se niegan a darle cita e indican que vaya a urgencias. Allí, después de auscultarla (incluido un TAC) le dicen que vaya al centro de primaria para que le den consulta en especialista.  De nuevo en el CS, la administrativa sigue negándose hasta que, finalmente, con la intervención por teléfono de la responsable de tarjetas, la ve un médico de familia que pide analítica para descartar apendicitis, y cuyo resultado lo descarta. La administrativa, formal y consecuente en su labor, exige a tarjeta Sanitaria que le confirmen por escrito lo que se le ha ordenado de palabra. Acompañada y acompañante firman una reclamación exigiendo el fin del vacío administrativo que rodea a estos casos.


Caso 89. Niña española-cubana (agosto 2014) (Caso abierto)
  • De padre español, reside en Cuba y estando de visita en España requiere que le pongan un inyectable recetado por su médico inmunólogo cubano. En el CS de su distrito les indican que tendrán que pagar la consulta pediátrica (no vale el informe médico que aporta el padre) y la de enfermería. Les emiten sendos Partes de Asistencia Inicial, una factura y un documento de liquidación ambos por importe de 76,52 € en concepto de “Asistencia Sanitaria con cargo a Extranjeros”. En la oficina bancaria que les indican no pudieron finalmente hacer el ingreso.

Caso 88. Hombre colombiano (septiembre 2014)
  • (Ver caso anterior) Hermano de la anterior. Con enfermedades crónicas similares a su hermana, quizás peor controladas. Además con hipercolesterolemia y sordera incapacitante y sin visión en un ojo. La doctora que lo ve no le hace un historial mínimo ni considera necesario medir glucemia ni tensión... Le facilita recetas normales (rojas) para los medicamentos que toma.
Caso 87. Mujer colombiana (septiembre 2014)
  • Ha vivido en Andalucía desde hace 14 años, donde ha trabajado y cotizado. Al perder su empleo caducó su permiso de residencia, aunque en Andalucía siguió recibiendo asistencia sanitaria sin problemas. Ha llegado a Santander hace tres semanas para quedarse en casa de su hijo, que vive y trabaja aquí. Está pendiente de empadronarse. Padece diabetes II controlada con pastillas e hipertensión, además de un padecimiento congénito de oídos. Sobre todo, necesita recetas para su medicación. Se acerca con su hermano (ver siguiente caso) a un CS de Santander donde les dicen que no se les puede atender al carecer de tarjeta. No les mencionan el Programa de Protección Social y les envían a las oficinas de la SS en Calvo Sotelo. De aquí les envían a tarjeta sanitaria, donde les dicen que no hay nada que hacer, que tienen que estar empadronados al menos, han entendido, tres meses. Contactan con la Plataforma a través de un conocido que sabía de nuestra labor de acompañamiento. Les acompaño el día 2 al CS donde, después de comprobar su filiación y su número de registro en el Servicio Andaluz, les repiten que no hay nada que hacer. Yo insisto en dos cosas: se les dé una cita médica ya y que nos faciliten los formularios para acogerse al Programa. Nos gestionan las citas, insistiendo en que se facturará. Así, les dan a firmar sendos partes y les indico que añadan “sin recursos económicos” junto a la firma. A ella la ve una doctora correcta, que le hace un breve y completo historial antes de ir a sus problemas actuales. Sobre estos, le hace las recetas blancas pertinentes y le da un volante de enfermería para limpieza de oídos. Al presentarlo en el mostrador, de nuevo le emiten un nuevo Parte. Le comentamos al personal del mostrador lo inconveniente y disuasorio de utilizar la palabra factura o facturación para referirse a un documento que no lo es... No parece que estén por la labor de poner el necesario esfuerzo en asegurarse que estas personas reciban la asistencia sanitaria que puedan estar necesitando y que se evite el uso de mensajes disuasorios. También hay que reconocer que las personas a las que acompañamos se sienten muy intimidadas cuando por fin se atreven a acercarse solas a estos mostradores, y que, posiblemente, no hagan ver la necesidad o urgencia de la cita médica que desean. También, como en otros muchos casos, nos insisten en que sin nuestra presencia no habrían sido atendidos.


Caso 86. Joven peruana (agosto 2014) caso abierto

  • Acude a nuestro teléfono. Nos cuenta que en su centro de salud no le tramitan una consulta médica, padece infección de orina. Tenía tarjeta sanitaria vigente hasta mayo de 2014. En nuestra compañía acude a su centro de salud. En el mostrador le dicen que si le tramitan la consulta le facturarán como privado. Le explicamos que en una anterior ocasión que la paciente acudió sola le dijeron que debería pagar la consulta y en ningún momento le informaron de la posibilidad de tramitar su admisión en el Programa de la Consejería. Le pedimos la documentación necesaria para acceder al Programa, pretende que se entreguen los papeles al día siguiente. Le decimos que recopilar los papeles llevará unos días y que necesita que un médico la reciba pues tiene una infección que necesita ser diagnosticada. Finalmente nos dan cita para el día siguiente, previa firma el parte de atención, con una doctora que realiza la suplencia de su médico habitual. El caso está abierto. De momento la infección ha remitido y estamos a la espera de cumplimentar los trámites para ingresar en el programa.


Caso 85. Joven senegalés (agosto 2014)

  • Recibimos en el teléfono su llamada. Necesita que le vacunen contra el tétanos y regularizar su atención sanitaria, en la actualidad no tiene tarjeta sanitaria. Le asesoramos en la cumplimentación de los documentos que se exigen y se presentan. Como cumple todas las condiciones para entrar en el programa estamos a la espera de que reciba la notificación positiva de su ingreso en él. A día de hoy le han dado la segunda dosis de la vacuna.


84. Hombre polaco (agosto-noviembre 2014). Caso abierto

  • Acompañamos a un hombre polaco de 49 años que nos remite Cáritas, junto con la asistente social responsable del paciente. El informe que portan solicita varios análisis así como la derivación a la consulta de Salud Mental. Lleva seis años en España y un mes en Cantabria. Cáritas está tramitando su documentación como extranjero y su futura inclusión en el Programa Cántabro de Salud. Acudimos al Centro de Salud "Vargas" de la capital ya conocido por la Plataforma debido a su trato inadecuado y disuasorio a las personas sin Tarjeta Sanitaria. La administrativa que nos corresponde en el mostrador nos dice tajante que si no posee Tarjeta no puede ser atendido, la rebatimos y de inmediato nos dice con gesto adusto que sólo es posible “como privado y pagando”. Le señalamos el compromiso con la Consejería para que se atienda a todo el mundo y le indicamos que proceda al trámite subrayando que también existe el acuerdo de que las personas sin recursos no van a pagar la tal facturación. Habla con otra compañera y, tras pedirle pasaporte y dirección, nos da cita médica de atención primaria para el día siguiente. La doctora nos dice que es el primer caso de esta clase que atiende y con trato amable solicita los análisis correspondientes y nos señala que a la vista de los resultados el médico que en su día le atienda determinará su posible consulta en Salud Mental. A la salida, le sugiero que visite nuestro blog para informarse de la situación. Asiente. De nuevo en el mostrador nos citan para las pruebas analíticas en tres días distintos; ante nuestra petición de unificarlas la administrativa, de mejor talante que la anterior, contesta que así está organizado y que ella no pueden cambiar este procedimiento. Tampoco ha habido forma de que nos asignen la misma médica para la segunda consulta, como sería lo adecuado. El inmigrante tiene que firmar las facturas correspondientes a cada uno de los análisis y de la primera consulta.  Durante los dos últimos meses se le ha acompañado a distintos establecimientos sanitarios y se le han realizado todas las pruebas analíticas solicitadas, que han dado negativo. El paciente ha mejorado notablemente su estado y se iniciará el trámite de su inclusión en el Programa de Protección de la Salud, una vez cumpla el período de empadronamiento en Cantabria.  Debido a su cambio de domicilio, le acompañamos al nuevo Centro de Salud que ahora le corresponde, el de la calle Vargas, para solicitar una cita con atención Primaria, a causa de unos fuertes dolores de espalda. Conseguimos la cita finalmente después de 45 minutos de trámite, un tiempo debido al tratamiento sumamente ineficaz y disuasorio de las dos administrativas de recepción y a la misma actitud por parte de su responsable administrativa. No es la primera vez que nos encontramos con este comportamiento humillante e ineficaz en este Centro de Salud "Vargas", por lo cual, con fecha 25 de noviembre de 2014, hemos enviado una reclamación por escrito a la Directora de Atención Primaria haciendo constar la identidad de la citada responsable. El 21 de mayo de 2015, acompañamos a este ciudadano polaco al CS que le corresponde en Santander, a instancias de la trabajadora social de Cáritas, ya que, a pesar de sus esfuerzos, no había conseguido con anterioridad que en el mostrador se le diera cita con la Dra Psiquiatra de este CS que le había atendido en primera consulta, una vez derivado por la Unidad de Salud Mental López Albo. La reiterada negativa a proporcionarle la cita para la consulta fue realizada en el mostrador de Salud Mental del CS alegando que se trataba de un problema administrativo que no podían resolver. Esta persona, en la actualidad, está pendiente únicamente del certificado de su país acreditando que no procede la exportación del derecho a la prestación de la asistencia sanitaria y así quedar incluida en el Programa Cántabro de Protección de la Salud. Ante esta actitud de rechazo a la asistencia, la trabajadora social remitió, con fecha 20 de mayo 2015, un informe por escrito al Servicio de Atención al Usuario del Hospital Marqués de Valdecilla, donde hizo constar los antecedentes del caso y la urgencia de una solución, al precisar el paciente la medicación prescrita por la doctora. El día 21 de mayo a las 12 horas, nos personamos en el mostrador y solicitamos la cita correspondiente. Se nos comunicó que esta consulta, dadas las circunstancias, tenía que facturarse. Respondimos que ya conocemos que el camino establecido por el SCS para los inmigrantes sin papeles es el llamado “privado”, en el que se emite un parte de asistencia y/o facturación. Nos repite el administrativo de nuevo que se va a facturar y le respondemos que entendido, si bien, añadimos, la realidad es que para estas personas sin recursos no se ha emitido factura formalizada ni cobrado ninguna cantidad hasta ahora. El trámite hoy se resuelve con rapidez, tal ver como consecuencia del escrito enviado al Servicio de Atención al Usuario. Constatamos, con todo, que persiste el mecanismo disuasorio inicial y la posible reacción de retirada sin atención del enfermo si no estuviera acompañado. La doctora nos recibe a la hora prevista y autoriza nuestra entrada con el permiso del paciente. Se interesa por nuestra relación con el paciente y nos identificamos como miembros de la Plataforma, de la que al final de la consulta le entregamos un folleto informativo. La doctora entrevista al paciente con profesionalidad, le pregunta por su estado de salud y advierte mejoría, mantiene la medicación, firma 2 recetas “blancas “ (al carecer de tarjeta sanitaria) y le da una cita para el próximo mes de octubre 2015. Nos indica que para la emisión de recetas de la medicación prescrita deberá acudir regularmente a su médico de Atención Primaria.

83. Mujer brasileña (caso abierto) agosto 2014

  • Acompañamos a un CS de la ciudad a una mujer brasileña aquejada de trastornos ginecológicos y de hipertensión. Previamente había asistido a urgencias de la Residencia Cantabria donde le indicaron que tenía que realizarse unos análisis (le dieron el protocolo) en su CS y pedir allí una consulta a la especialidad de Ginecología. Por diversas razones, entre ellas no disponer de tarjeta sanitaria,  tardó bastante en asistir al CS. Pidió nuestro acompañamiento. En el CS que le correspondía  por domicilio, nos pusieron pegas por no tener tarjeta y por no estar en el Programa. Aprovechamos la ocasión para decir la poca información que se hacía del mismo. Animamos a mirar las paredes del vestíbulo para ver cuántos carteles informativos había del mismo, ninguno. La persona que nos atendía hizo una llamada telefónica, no sabemos a quién y se insistía en la negativa. Acudimos a los argumentos del compromiso de la Consejera a la vez que le pedimos llamara a la responsable de Tarjeta Sanitaria. Así lo hizo y se terminaron los problemas. Desde ese momento la atención fue correcta. Le asignaron una médica que nos recibió enseguida. La atención médica y humana que recibió fue muy buena. La citó para realizarse los análisis en el mismo CS y emitió un volante de interconsulta para Ginecología con carácter preferente. En estos momentos está esperando que la citen. En el mostrador le dieron los impresos para solicitar la entrada en el Programa, los rellenamos y como tenía allí el empadronamiento y el pasaporte, entregamos los tres documentos ese mismo día en el CS.



82. Mujer dominicana (julio 2014 caso abierto)

  • Acompañamos a un Centro de Salud de la periferia a una mujer joven dominicana, que lleva viviendo en Santander poco más de dos meses procedente de Barcelona. Refiere molestias en el vientre por lo que en Barcelona le recomendaron una revisión en profundidad En el CS proponen incluirla en el sistema de Atención Temporal a Transeúntes. La recibe una médica de Atención Primaria y solicita una analítica. Como consecuencia de los resultados, le dan un volante para que acuda a la Residencia Cantabria a solicitar una cita en el servicio de Ginecologia para lo que debe de llevar los informes médicos que tiene de Barcelona. Le dan cita para finales de agosto. Quedamos en acompañarla para esta consulta.

81. Niño no español (junio 2014)
  • Al cargo de su abuela, colombiana. Les falta un documento firmado ante notario o similar por el cual la madre, que no está en España (y que tiene cedida la tutela completa del menor) otorga representación civil a la abuela del niño para todo lo concerniente a su tutela aquí en España. Desde tarjeta sanitaria les han informado hoy correctamente de los pasos que deben de dar. Sin embargo, días atrás han recibido un trato indigno en el mostrador de admisión del CS que le correspondería, negando al niño la asistencia pediátrica a la que en todo caso tiene derecho.

80. Joven chileno (junio 2014)

  • Chico chileno que que vino con 12 años, al cumplir 18 y no haberle concedido la administración los papeles (según la madre siempre faltaba algo) se queda sin tarjeta sanitaria. Desde el centro de estudios le habían derivado a la psicóloga y cuando ésta consideró que debía ser visto por un psiquiatra, le derivó, pero no le dieron cita por no tener tarjeta. Después de la intervención de la Plataforma le dan la cita.

79. Niños venezolanos (junio 2014)

  • Un español acaba de hacerse pareja de hecho con una mujer venezolana y esta tiene dos hijos que llevan aquí 1 año y 3 años ¿Qué tiene que hacer para que les den las T.S. a los niños? Nunca la han tenido. Les habían dicho que no tenían derecho al no tener papeles. Y ahora al ser pareja de hecho cree que si.

78. Niña argentina de 18 meses (mayo 2014)

  • Después de hablar varias veces con el mostrador y con una pediatra del centro y de marear a la madre, no llama y nos cuenta que aún no ha recibido la tarjeta de la niña y que por eso la ven en el Centro de Salud pero que no le hacen recetas ni le pueden pedir nada ni derivar.

77. Mujer moldava (mayo 2014) caso abierto

  • 70 años. En reagrupación familiar desde hace dos meses en Cantabria, con diabetes poco controlada e hipertensión. Se cae el pasado día 11 y sufre una luxación de hombro. En urgencias de Valdecilla tratan de recolocárselo al día siguiente sin éxito porque, al parecer, tiene alguna lesión antigua en esa articulación, por lo que la mandan para casa haciéndole saber que necesitará cirugía (un médico les anticipa que les puede costar 30.000 euros). Se acercan al INSS a buscar solución y desde allí les mandan a la oficina de tarjeta sanitaria, donde acompañamos a su nuera el 14 de mayo y pedimos hablar con la responsable. Nos atiende muy amable y nos indica que en ningún caso existe una extensión como beneficiario/a de otra tarjeta sanitaria en vigor para ascendientes. Acordamos que solicitarán su acogida al Programa en agosto, cuando esté próximo el periodo de 6 meses de empadronamiento. Mientras tanto, la recomendación es que a través del médico de familia de su zona vuelva a Valdecilla, por urgencias o a consulta externa urgente de traumatología, para que se la cite para cirugía cuando este servicio lo considere oportuno, idealmente cuanto antes, por las molestias intensas que, al parecer, tiene la enferma. El 15 de mayo la ve el médico de familia y la envía de nuevo a urgencias a Valdecilla. Ha seguido con muchas molestias y la zona luxada está ennegrecida. Muy buena atención, no han tenido que firmar nada. Le dan cita para hacer un escáner ese viernes 23 de mayo. Este día nos llama un familia: que están en urgencias y la van a operar, que tiene miedo a que les facturen. Les insistimos en que, si le dan el Parte, que lo firme la paciente añadiendo junto a la firma que no tiene recursos económicos. Finalmente, la operan el 28 de mayo. Como la familia tenía dudas sobre el posible cobro, el hospital ha usado a una traductora para obtener el consentimiento de la paciente. Todo bien. Les han asegurado de que no se va a cobrar nada. Además, en este caso, la operación ha ido por vía de urgencia.

76. Mujer colombiana (mayo 2014) caso abierto
  • Pide acompañamiento para acudir a un Centro de Salud de la capital una mujer colombiana que nota dolor en una mama y molestias abdominales. Esta mujer tuvo permiso de residencia y tarjeta sanitaria. Al perder el trabajo y quedarse sin recursos no se le renovó el permisos de residencia. Con la entrada en vigor del RD 16/2012 se quedó sin tarjeta sanitaria. En el Centro de Salud del que ella había sido usuaria no ponen ninguna pega a su demanda de atención, además nos damos cuenta que todavía está activa en el Sistema Informático. Ese mismo día le dan cita con el mismo médico que tenía con anterioridad y que figuraba en su tarjeta. Además de la sintomatología a la que hemos hecho referencia y que motiva la petición de consulta, la persona informa al médico de que hace un poco más de 4 años fue operada en Valdecilla de cáncer de colon con su correspondiente quimioterapia. Informa también de que una vez que se quedó sin tarjeta dejó de hacerse las revisiones que siguen a una intervención de estas características. No recuerda con exactitud cuánto tiempo lleva sin las revisiones. El médico valora que es muy necesario que se hagan esas revisiones y pide por vía urgente una consulta en cirugía de Valdecilla Sur además de una mamografía. Afortunadamente el sistema informático responde como si estuviera en activo y le da los dos volantes correspondientes. En estos momentos estamos a la espera de que la llamen telefónicamente para las fechas. A su vez, el médico le pide unos análisis y una citología a petición de la interesada. Estas dos últimas cosas en el propio Centro de Salud. En estos momentos tiene fecha para estas dos cosas así como para una consulta con el médico para el resultado de los análisis. En el mostrador le dan los impresos para pedir la inclusión en el Programa. No estaba enterada de la existencia del mismo. Quedamos en una fecha para la entrega de los mismos.

75. Mujer chilena (abril-octubre 2014) RESUELTO
  • Acompañamos a una mujer chilena de 59 años a un Centro de Salud de un municipio cercano a Santander. Fue operada en su país de cáncer de mama en el año 2005 y padece desde hace seis meses molestias en ambos pechos. Además es diabética. Tiene mucho miedo a un nuevo tumor. Ha tenido seguimiento y revisiones periódicas en su país, y en España en los dos municipios, donde ha residido con anterioridad al actual, hasta la invalidación de su Tarjeta Sanitaria con motivo del Real Decreto. Está casada en Chile desde hace 40 años con un español. Ha tramitado la inscripción de su matrimonio en España y lamentablemente, desde hace 2 años hasta el momento, no ha tenido ninguna respuesta, sólo el silencio administrativo. Su marido cobra la pensión mínima no retributiva, está enfermo y en la actualidad se tramita una ayuda por dependencia. Resulta increíble que, dadas sus circunstancias personales, se le haya retirado la Tarjeta. En el mostrador se repite la historia conocida de carácter disuasorio. Nos remiten a la Seguridad Social para tramitar la Tarjeta, respondemos que no tiene los documentos requeridos ni recursos económicos. Nos presentamos como Plataforma con la exigencia de que deben asistirla y les requerimos para que telefoneen a Tarjeta Sanitaria. Así lo hacen y como resultado ya nos dicen que se le dará cita, pero sólo puede atenderse como “privado”. Le comentamos a la administrativa que tenemos el compromiso de la Consejería de que no va a cobrarse ninguna asistencia en estos casos. No firma ningún papel. Nos indican que debe acogerse al Programa Cántabro de Salud Pública y nos asignan una cita con la trabajadora social del Centro para el día siguiente. En el tiempo de espera hasta la cita médica, vamos fotocopiando algunos documentos y rellenando con ella los datos del Impreso del Programa citado, que siempre portamos, con el fin de agilizar el trámite para la inclusión temporal en atención sanitaria y medicamentos. Dos horas más tarde del mismo día, la recibe un médico de Atención Primaria que la atiende y examina con extrema profesionalidad. Inicialmente, no aprecia síntomas alarmantes. Eso nos tranquiliza y ella se anima mucho. Le pide una analítica y una consulta en Ginecología de Valdecilla. El ordenador no le permite imprimir los partes por lo que debe rellenarlos a mano, lo que califica de absurda pérdida de tiempo y de gratuita molestia para los pacientes y los facultativos como consecuencia del Decreto.  Seguiremos en contacto con esta mujer para acompañarla a Valdecilla y trasladamos a la Plataforma su agradecimiento por nuestra labor. En julio se le realizada la analítica solicitada, acude a la cita en Ginecología de Valdecilla, donde se la atiende correctamente, todo está bien salvo algo elevado el azúcar (diabetes diagnosticada)  y se la cita de nuevo para octubre, fecha en que ya tendrá realizada la mamografía que ya ha sido fechada para el mes de septiembre. El seguimiento de su  antiguo cáncer resulta pues adecuado. El problema ahora es que se le denegado su inclusión en el Programa Cántabro de Salud Pública por la falta del “certificado emitido por su país, acreditativo de que no procede la exportación del derecho a la prestación de la asistencia sanitaria” (26 de junio 2014). Esta señora había tenido una experiencia de completa inoperancia con el Consulado de Chile en Santander, de modo que acudió al Consulado de Bilbao para conseguir este documento, donde se la recibe, pero por ausencia de la persona responsable no resuelve nada ese día, quedan en avisarla por teléfono y hasta la fecha no tiene ninguna respuesta. Esa misma mañana del 10 de julio, nos atiende con su habitual amabilidad la responsable de Tarjeta Sanitaria del SCS, quien nos señala como segura pérdida de tiempo interponer un recurso de alzada ante la citada denegación. Dado el caso de que es esposa de un español con 2 hijas españolas residentes en Cantabria, nos aconseja acudir a Extranjería para intentar iniciar el trámite para su legalización como residente. Lo hacemos ese mismo día. En Extranjería nos informan bien y se analizan dos posibilidades: “Tarjeta de residencia de familiar de ciudadano de la Unión Europea” y “Autorización de Residencia Temporal por circunstancias excepcionales-Arraigo Social”. Ninguna de las dos resulta posible. La primera, porque su inscripción matrimonial en el Registro español continúa en silencio administrativo y sin resolverse. Sin ese certificado de matrimonio actualizado emitido por el Registro Civil no hay nada que hacer. La segunda alternativa, ya que vive con una hija española, tampoco se puede tramitar de forma positiva porque, entre otros muchos requisitos, le exigen acreditar 3 años de residencia continuada en España. Este plazo no se cumplirá hasta diciembre de 2014. Todo lo anterior, nos lleva a un único camino en este momento: conseguir el certificado que exige el SCS y reiniciar de nuevo el expediente para el Programa de Salud. Le hemos insistido para que lo intente vía Internet y de no prosperar a través de una hermana en Chile. Hay que señalar que cuando esta señora recibió la denegación no acudió a la trabajadora social de su Centro de Salud ni se puso en contacto con nosotros. Nos hemos enterado porque la hemos telefoneado para ofrecernos a este último acompañamiento. Por tanto, estaremos  pendientes de ello, ya que todos somos conscientes de las dificultades y también de la comprensible falta de constancia de las personas víctimas de las trabas burocráticas cuando necesitan acceder a sus derechos sociales básicos. En el inicio del mes de septiembre, a través del Consulado de Chile en Barcelona, ante la reiterada inoperancia del Consulado en Santander (al que se dirigió un miembro de nuestra Plataforma), conseguimos que se solicitase al Gobierno de Chile la información necesaria para poder obtener el certificado exigido por el SCS de “que no procede la exportación del derecho a la prestación de la asistencia sanitaria”. El citado Consulado nos facilita con diligencia la siguiente información: que se dirijan al FONASA (Fondo Nacional de Salud), adjuntando los datos y documentos del caso. Así lo hace su hija por Internet y consigue, casi a vuelta de correo, un certificado con sello y firma que le envía escaneado el Gobierno de Chile donde consta que esta ciudadana “no figura como cotizante ni carga con ninguna institución de Salud Previsional (ISAPRE)”. Presentamos este documento, junto con la actualización del empadronamiento, a través de la trabajadora social del CS a Tarjeta Sanitaria y estamos a la espera de la inclusión inmediata de esta mujer en el Programa de Salud. Creemos que el resultado positivo de esta gestión puede ser muy útil para otros ciudadanos con cuyos gobiernos existe convenio sanitario. También hemos de reconocer el apoyo del Consulado de Chile en Barcelona y denunciar la repetida actuación del respectivo en Santander que, ignorante por completo de la situación de exclusión, se permite afirmar que todos los chilenos en Santander son “legales”, y no se ha prestado a gestionar nuestra solicitud.  La solicitud de esta ciudadana chilena para su inclusión el Programa Cántabro de Protección Social de la Salud Pública se ha resuelto favorablemente con esta fecha y por la vigencia establecida en el mismo de un año, tras el cual deberá renovarse.

74. Mujer ecuatoriana (abril 2014)
  • Mujer ecuatoriana con problemas de anemia. Además ingresó hace un año de urgencias por problemas de piedras en riñón o vesícula. Acudió al centro de salud y le pusieron dificultades ya que en la actualidad no tiene cobertura sanitaria. Está en paro y su marido también. Pasó varios meses sin realizar seguimiento de su anemia y alega que lleva varios meses con síntomas de mucho cansancio. Al parecer durante un tiempo tomó medicamento para su problema pero ante la falta de medios económicos lo fue dejando. Cuando nos hacemos cargo del caso quedamos para acudir el lunes 14 a su centro de salud. Ella para ir adelantando se pone en contacto con el centro y dice que va a ser acompañada. Le dan una cita para el mismo lunes a las 10 horas. Cree que se la dieron al decir que iba a ser acompañada. En la consulta presenta los papeles de su ingreso en urgencias y le cuenta a la doctora sus problemas de cansancio. La doctora se da cuenta de que su ingreso en urgencias es de 2013 y no de la actualidad como había creído en un principio. Le pregunta que cómo ha tardado tanto en acudir a una consulta y la paciente le dice que le pusieron dificultades para poder acceder a ella. Le manda hacer una analítica, mañana martes, para ver su situación de hierro. Con los resultados le llamará ese mismo día y en ese momento decidirá el tratamiento. Para el tema de los cálculos le recetará unos medicamentos y la recomienda que en el momento que se repitan los dolores vaya a urgencias pues puede requerir de una intervención quirúrgica. La atención en el centro de salud ha sido excelente y refleja la profesionalidad de nuestros facultativos y personal sanitario. Cuando acompañas a la gente que nos llama al teléfono de la Plataforma te das cuenta de que tenemos un Sistema sanitario que no podemos perder. Es un patrimonio de nuestro país. Seguiremos acompañando a la paciente el tiempo necesario.


73. Hombre peruano (marzo 2014)
  • Acompañamos a un inmigrante peruano, al que habían enviado a la Seguridad Social de Isabel II, cuando pidió los documentos de la Orden, en el mostrador del mismo CS del que ya hemos hecho una queja por escrito por una actuación parecida. Nos ha tocado otra persona distinta de la que le atendió a él en el mostrador y sí que nos ha dado la documentación, aunque luego a la hora de entregar la solicitud decía que teníamos que hacerlo en las oficinas del SCS que están en la Residencia Cantabria. Como le insistimos que no, que era en el CS, nos lo admitió, dándole entrada y entregándonos una copia. Eso sí, todo lentamente y después de algunos viajes para preguntar en la parte de dentro. Este hombre tiene mujer e hijo españoles (con DNI), de los que también hemos facilitado los datos en la solicitud. Su mujer trabaja y tiene incluido a su hijo en la tarjeta, pero a él no lo ha podido incluir todavía porque vino por su cuenta a España, con un contrato de trabajo, no por reagrupación familiar y están casados en Perú y el hijo nació en Perú. Pero el pasaporte lo tiene renovado en España. Él está en España desde el 2008, ha tenido NIE, pero por un problema grave de salud (por el que estuvo hospitalizado en Valdecilla) perdió la renovación de la tarjeta de residencia hace 2 años, al faltarle unos meses de cotización. Desde entonces está ilegal y no tiene trabajo. Está en trámites para obtener la tarjeta comunitaria para que su mujer, al ser española, pueda incluirle en los derechos a él. Pero mientras tanto necesita estar cubierto sanitariamente.

72. Hombre de Bulgaria (marzo 2014) (caso sin finalizar)
  • Acudimos a Urgencias del Hospital Valdecilla acompañando a una persona de Bulgaria aquejada de serias y continuas molestias estomacales y malestar general. En recepción de Urgencias le atienden sin ningún problema, haciéndole firmar, eso sí, el parte de asistencia y/o facturación minimizando por parte de la administrativa las consecuencias de la firma para el enfermo. Le realizan unos análisis y una radiografía. No parece que le ven nada grave. Le dan un volante para realizar una endoscopia en la consulta de Digestivo en Valdecilla Sur. Acudimos allí y le citan para la realización de la misma el 28 de marzo. Se realiza la endoscopia el día señalado y no se detecta ningún problema. Se comenta que las molestias que sufre pueden estar ocasionadas por el estrés.

71. Adolescente de 13 años colombiano (febrero 2014)
  • Tuvo tarjeta de residencia por reagrupamiento familiar, la pierde al tenerla que renovar por no entrar en plazo los papeles. Madre con contrato de trabajo y ya con nacionalidad española. Al cambiarse de domicilio y acercarse al nuevo centro de salud, le dicen tiene que presentar sus papeles arreglados y no le asignan Pediatra, ni le dan cita, pero si le facilitan nuestro número. Tiene que volver con un papel que les dí y si le ponen alguna pega llamarme desde allí para hablar con el mostrador.



70. Hermanas argentinas (febrero 2014)
  • Tienen 18 meses (nacida aquí) y 9 años de padres argentinos. Madre sin trabajo, padre últimamente con contrato de trabajo y por lo tanto tarjeta sanitaria ( no están casados). Con la ley del 12 le quitan la tarjeta a la madre y a las niñas. La pequeña solo fue vista y vacunada a los 2 meses, cuando fue a por la cita de los 4 meses, le dicen no están en el sistema.Desde entonces no han vuelto. Llama una amiga española a contarnos el caso. ¿Cuántos casos de estos habrá? Hablo con la jefa de mostrador, me dice que ella pregunta en tarjeta sanitaria cuando tiene una duda, y que no sabe de la Orden del SCS, me pide se la mande por fax, lo hago. Vuelven los padres con las niñas y ahora le piden el justificante de que están arreglando los papeles de la pequeña (están en extranjería) , de la mayor no hablan y no les dan cita porque no podrían constar las vacunas en el sistema. Vuelvo a hablar con la madre y con el mostrador. Cuando vuelvan me llamaran desde allí si hay algún problema.


69. Mujer rumana (febrero 2014)
  • En el mes de febrero nos pide ayuda para entrar en el Programa de Protección Social de la Salud Pública. Había pedido cita con la Trabajadora Social de su CS pero no se la dieron porque no figuraba en el ordenador. Le ayudamos en alguno de los papeles necesarios, concretamente proponiéndole una declaración responsable de que no procede la exportación del seguro médico desde Rumanía puesto que ella decía que no lo tenía. Lleva aquí unos cinco años. Ante una consulta que le hacemos a la responsable de tarjeta sanitaria con posterioridad a la entrega de la petición en el SCS, nos comunica que prácticamente cumple todos los requisitos y que puede entrar en el Programa. A la vez nos informa que puede solicitar ser incluida en la tarjeta sanitaria de su marido como beneficiaria. Ella intentó por diversos medios tener tarjeta sanitaria cuando se la quitaron en septiembre del 2012, en el INS le comunicaron que podría estar como beneficiaria en la tarjeta de su marido pero que no era posible porque él no estaba trabajando. Parece que él tenía tarjeta porque estaban recibiendo una prestación mensual por su hija pequeña. Nos presentamos en la oficina de la Seguridad Social de Nueva Montaña con una serie de documentos personales que le pedían y ese mismo día le incluyeron en la tarjeta sanitaria. Ya ha estado en consulta médica de su CS y está esperando que la llamen de una Especialidad. Las circunstancias de la pareja no han cambiado en absoluto desde Septiembre del 2012. De la misma forma que ahora le han incluido, lo podían haber hecho entonces. Esto, una vez más, pone de manifiesto la poca claridad y rigor con que se funciona y las diferencias importantes que se dan dependiendo de con qué funcionario te toque. Terminada nuestra actuación ella nos comunica que está dispuesta a colaborar con la Plataforma en aquello que consideremos necesario.


68. Joven Camerunés (febrero 2014) (Caso abierto)
  • No tiene permiso de residencia pero tiene pasaporte y está empadronado en Torrelavega desde septiembre de 2012. Dolor de rodilla desde su entrada en España, ya que llegó en patera y tuvo que correr por rocas. El chico había intentado que le atendieran en el centro de salud de Tanos pero no le atendieron. Cuando llega acompañado por la plataforma le reconocen inmediatamente. Trato cordial y le dan cita en el momento de urgencias; le dejan elegir al médico de urgencias ya que será el que le seguirá atendiendo en el futuro, según el personal del mostrador. La doctora le atiende sin problemas, le dan cita para hacerse una radiografía en unos días y cita en el médico de cabecera para examinar la radiografía y darle volante para el traumatólogo. Las tres gestiones se desarrollan sin dificultad y el paciente ya tiene cita con el traumatólogo. Diferente ha sido la gestión para que le incluyan en el Programa de Salud Pública; el documento para hacer la solicitud que nos proporcionan tiene sólo una cara, insisto al personal del mostrador de que el documento está incompleto, ¡¡¡llama a la unidad de tramitación de tarjeta sanitaria y le confirman que la solicitud sólo tiene una cara!!! El chico que nos atiende nos cree y llama a la trabajadora social de un centro de salud de Torrelavega quien le pasa el documento para hacer la solicitud con sus dos caras. Rellenamos el documento y aportamos la documentación que tiene el chico camerunés. Por supuesto, nunca ha hecho la declaración de la renta en su país y ni tiene la documentación requerida en el apartado 4.e de la orden. Le han mandado una carta diciendo que le faltan esos dos papeles. La semana que viene volveremos al centro de salud a intentar hablar con la trabajadora social o a adjuntar la documentación de no presentación de los papeles que le piden.
67. Madre nigeriana (febrero 2014)

  • Acompañamos a una mujer nigeriana y a su hija de 2 años por solicitud de la ONG que las atiende en una casa de acogida. Está en Santander desde hace una semana procedente de otra ciudad, donde había residido desde su entrada en España. La mujer presenta trastornos de sueño, mucho dolor de cabeza y está siguiendo un tratamiento prescrito por la existencia de un parásito. La niña tiene un buen estado de salud y está bien cuidada, pero no ha sido vacunada desde los dos meses de edad hasta la actualidad. Informamos en el mostrador del Centro de Salud de su situación de falta de tarjeta sanitaria y carencia de recursos. Nos atiende una administrativa y la coordinadora del Centro con mucha amabilidad, demuestran conocer la realidad y el protocolo necesario, introducen sus datos en la Plataforma “Civitas”, hacen un parte de asistencia y se le asigna de inmediato un pediatra a la niña y un médico de asistencia primaria a la madre. Se les da cita para el día siguiente. En las mismas, a la niña se le administran tres vacunas y a la madre se le renueva el tratamiento. Atención muy adecuada en ambos casos. Instamos a la ONG para que continúe los trámites necesarios con el fin de obtener los documentos que le faltan para poder acogerse lo antes posible a la Orden del Programa de Protección Social de la Salud y mantendremos contacto permanente con ella hasta la resolución del caso.


66. Joven senegalés (enero 2014)
  • Fuimos a hablar con la responsable de Tarjeta Sanitaria del caso de un senegalés que, a pesar de tener la tarjeta de residencia en vigor hasta mediados de agosto, le habían dado de baja la tarjeta sanitaria en un CS de la capital en el que ya hemos tenido varios problemas, que tampoco se lo solucionaron.
    Dicha responsable le pidió la tarjeta de residencia, comprobó algún dato por Internet y se lo solucionó sobre la marcha, dándole el justificante. Ante nuestra pregunta, nos confirmó que exactamente lo mismo se lo podían haber hecho en el CS, por lo que pondremos mañana una reclamación por escrito en el SCS, ya que los CS dependen de otra subdirección.

65. Joven camerunés (enero 2014)
  • Joven camerunés, con novia española, al que ésta había llevado a un oculista privado por pérdida de visión en un ojo. Le diagnosticaron una catarata grave que necesitaría seguramente intervención ya que no ve prácticamente nada por ese ojo. El 9 de enero, nos ponemos en contacto con ella y le orientamos qué hacer. Tras dos nuevos contactos con nosotros y con algo de retraso por problemas de horario laboral, la novia tenía cita hoy lunes 20 de enero con su médico de cabecera, al que llevó el informe que le había hecho el oculista privado. El médico le ha atendido sin problema y ha quedado en darle un volante para derivarlo. El 28/02/2014 el médico del CS le dio el volante manual para Oftalmología de Valdecilla. Tras varios vete y ven entre consultas de Valdecilla y CS, le acompañamos hoy al CS. Es el mismo CS del caso de la armenia del nº 51, la actitud ha cambiado totalmente (parece que ha servido de algo la queja en el SCS). Con el pasaporte que tiene desde hace un mes, lo meten en el sistema y le asignan un médico. Pasará primero por la consulta y luego lo derivarán al especialista. Este chico entró hace 7 meses por la valla de Melilla y tiene un papel que lo demuestra. Posteriormente ha estado en Córdoba y con Cruz Roja en Torrelavega. Aunque lleva empadronado en un Ayuntamiento de Cantabria tan solo 2 meses, dada su situación, vamos a intentar que lo incluyan en el Programa. Preguntamos en el mostrador del CS por la solicitud de inclusión en el Programa de Salud Pública y no tienen nada, ¡dicen que no es allí donde hay que tramitarlo! . Llaman a otro CS cercano y lo mismo, por lo que se lo comunicaremos a la responsable de Tarjeta Sanitaria para que les informe. La semana que viene vamos a intentar que nos reciba el Trabajador/ra Social del CS para iniciar los trámites. Le hemos acompañado a la consulta del médico de cabecera, que nos ha atendido estupendamente, y le ha dado el volante para el oftalmólogo. En el mostrador (buen trato también) directamente nos han dado la documentación del Programa (le habíamos enviado un correo a la responsable de tarjetas sanitarias) y le han dado cita para el 14 de abril. Hemos quedado con la novia en esperar a ver qué le dice el oftalmólogo y, si es urgente, preparamos los papeles aunque no lleve 6 meses empadronado.


64. Mujer joven venezolana (enero 2014)
  • Acudimos en la tercera semana de enero 2014 a un CS de la ciudad a acompañar a una mujer que a últimos de diciembre no le dieron atención médica porque se habían pasado los 40 días de posparto. En este CS la habían atendido en su embarazo de acuerdo con el RD 16/2012 como es preceptivo. En el momento que asiste a últimos de diciembre le entregan el impreso para solicitar el Programa Cántabro de Protección de la salud Pública y le piden que reúna los documentos que se piden. Ella no hace nada bastante despistada con el tema. Cuando nos acercamos al mostrador a demandar atención sanitaria para ella, nos envían a la trabajadora social sin derivarnos a un médico. La trabajadora Social llama a la matrona que le había atendido con anterioridad y de una forma casera, se le atiende. En lo que tiene que ver con la solicitud del nuevo Programa, la TS da buena atención. Nos dice que ella está recogiendo las solicitudes de inscripción en el Programa y dando orientaciones. Como a la persona a la que acompañamos le faltaban 2 papeles la acompañamos a la busca del más peliagudo, el "Informe/resolución denegatoria de la inscripción en el Registro Central de Extranjeros”. Fuimos a Extranjería a solicitar la inscripción. Nos dijeron que no podía ni siquiera solicitar la inscripción porque para eso tiene que llevar 3 años viviendo en España y ella lleva 6 meses. Cuando le insistimos y le mostramos la Orden en que se pide la denegación de la inscripción dijo que era la primera vez que se lo pedían con esa finalidad y fue a consultar a un superior. Cuando volvió repitió lo mismo y dijo que podíamos solicitar una autorización de Residencia temporal..que como no tiene derecho tampoco, no lo van a tramitar pero nos pueden dar un papel indicando la no tramitación. Nos han dado un impreso de solicitud y una cita para el martes 21 para este cometido. Esperamos que ese papel sirva como requisito 4e. Creemos que lo que se pide es bastante rocambolesco. Es bastante absurdo que se pida algo que no se a poder presentar si no tiene 3 años de estancia. Quiero recordar que en el caso de Galicia o Aragón, tenían también problemas con este requisito. Además es delicado y comprometedor para el inmigrante sin permiso de residencia ir a la policía a pedir la resolución denegatoria de la inscripción, además de ser disuasorio. Por eso me parece urgente la reunión prometida con la Consejería para ver la manera de simplificar el procedimiento. Además la gente se va a seguir poniendo enferma y con este ejemplo del caso que presentamos, nos tememos que va a costar que den la atención sin estar en el Programa.

















































































  • 63 Mujer nigeriana (enero 2014)

    • A mediados de Diciembre de 2013 una trabajadora del centro de Interculturalidad de Torrelavega solicita acompañamiento para una mujer subsahariana que demanda interrupción voluntaria del embarazo. Informa, a su vez, que en una gestión inicial que ella realizó, le comunicaron que esa atención no estaba cubierta por el Servicio Cántabro de Salud. Solicitamos el asesoramiento de una médica de la Plataforma. Esta se pone en contacto con la responsable de IVE de la Vicedirección de Asistencia Sanitaria y nos trasmite el procedimiento a seguir: Ir a La Cagiga, pedir que se tramite la asistencia y que luego la Vicedirección de Asistencia Sanitaria, decidiría sobre su facturación. Así lo hicimos no sin antes tener que volver al Servicio de Tarjeta Sanitaria para que se le incluyese en la Base de Datos y poder así ser citada. Se le da cita para mediados de diciembre. La víspera de la fecha acordada se nos comunica de pare de la Vicedirección de Asistencia Sanitaria que para ser atendida necesita estar en el “Programa Cántabro de Protección de la Salud Pública” recientemente aprobado. Nos dirigimos a solucionar el problema al SCS. Allí, la responsable de tarjeta sanitaria nos dice que nuestra acompañada tiene todos los  documentos que se exigen a excepción del G “Copia de la declaración de las personas físicas…” que se podría suplir con un escrito del Consulado del País correspondiente. Preocupadas por aproximarnos a la fecha tope de semanas de embarazo para poder hacer el IVE sin riesgos de ningún tipo, acudimos al despacho de la persona que se ocupa de este tema en la Vicedirección de Asistencia Sanitaria a proponer la autorización de la interrupción en la Clínica Lagos de Bezana con pago condicionado a la posterior entrega de los documentos. La respuesta es que no está facultada para esa autorización. Hay que solicitarlo a la Vicedirectora de Asistencia Sanitaria que no está ni va a estar ese día en el SCS. Le damos nuestros teléfonos para que a la mayor  brevedad se pusiera en contacto con nosotros. Movidas por la preocupación del paso del tiempo al que antes hemos aludido y los días festivos que se avecinaban que añadían dificultad a la ya existente, acudimos a la clínica Los Lagos y nos dan fecha para la IVE el día 26 de diciembre. El viernes 20 de diciembre, La Vicedirectora de Asistencia Sanitaria se pone en contacto con  nosotras. Nos dice que van a aceptar, en lo que respecta al requisito g), el registro del Consulado de haber solicitado esa información fiscal. Nos ponemos en contacto con el Centro de Interculturalidad de Torrelavega, avisamos a nuestra acompañada para que se presente allí con el pasaporte. En dicho Centro ven difícil conseguir el Registro del Consulado en Madrid, habría que personarse allí etc. Optan por hacer la petición por Fax entendiendo que la recepción del documento en el Consulado podría valer como registro del mismo. El día 26 acudimos a la clínica Los Lagos para la realización del IVE. Como la ecografía previa realizada indica que estaba de bastante menos tiempo de lo que pensábamos, optamos por posponer la interrupción una semana. De esta forma nos daba tiempo de comprobar en el SCS si el documento g) emitido por Fax, era válido, y poder hacer la asistencia dentro del Programa Cántabro de Protección Social de la Salud Pública. El documento fue considerado válido y después de la preceptiva entrevista en La Cagiga se le entrega el volante para realizar la IVE el 2 de Diciembre en la Clínica Los Lagos. El 1 de enero al ponernos en contacto con nuestra acompañada para quedar para el día siguiente nos comunica que ha sufrido un aborto natural el día 30 siendo atendida de urgencias en Sierrallana donde estuvo ingresada. A través de Interculturalidad de Torrelavega se envió el informe médico de Sierrallana por Fax a La Cagiga a cuya coordinadora se informó personalmente y se le pidió que trasladara toda la información a los responsables del SCS.
    • 62. Joven senegalés (enero 2014)
      • Tiene NIE en vigor pero ha ido 4 veces a su Centro de Salud y siempre le han dicho que su Tarjeta no era válida, que tenía que pagar el 100 % de los tratamientos. No duerme por las noches debido a un posible problema alérgico que le impide respirar y le provoca dolores de cabeza y mucho cansancio. En su Centro de Salud dicen que no pueden hacer nada que eso depende del INSS. Al insistir nos dicen que esperemos a una encargada. Dos horas de espera y no llegó. Nos fuimos al INSS donde afirman que tiene todo el derecho a la asistencia y nos sugieren que volvamos al CS y nos dan un teléfono de un responsable de Tarjeta Sanitaria por si tienen problemas. Acudimos a otro Centro de Salud (distinto del primero) y en cinco minutos le solicitan una nueva Tarjeta, le entregan el resguardo y le dan cita para el primer día hábil (sin tener que recurrir a ninguna ayuda externa). En ese CS, para conocer la situación, solicitamos la instancia para el Programa Cántabro de Protección de la Salud Pública y nos la entregan sin problemas.
    • 61. Joven senegalés (diciembre 2013)
      • Lleva siete años residiendo en España. Se dedica a la venta ambulante. Con la tarjeta médica válida hasta mayo de  2013. Habla y comprende bien el español. 
        Llama al teléfono de la plataforma porque necesita asistir a una consulta médica. 
        Le acompañamos al centro de salud más cercano a su domicilio. Allí hace meses le atendieron pues tenía asignado un médico. 
        Tiene dolores lumbares y en las piernas, picores en los pies y algún malestar más. 
        En el centro de salud presentamos su tarjeta y explicamos la necesidad de que sea atendido. 
        El médico que le atendió en otra ocasión está de baja médica y nos dan una consulta con una médica de urgencia en esa misma mañana. 
        La médica la hace una serie de pruebas para valorar los aspectos más urgentes, los dolores y el problema de los picores. Los otros aspectos los remite a una consulta posterior no de urgencia. 
        Le solicita una prueba radiológica. 
        La actitud de todo el personal ha sido muy buena. 
        Seguiremos acompañándole a mediados de enero cuando se lleve a cabo la prueba y en la posterior o posteriores consultas. Se acude nuevamente a medicina general el 2 de febrero de 2014, para buscar resultados radiografía. A la vista del estudio radiológico el médico le solicita una resonancia magnética. En el mostrador anotan la petición y nos advierten que para esta prueba hay mucha demora. El 14 de marzo se llama al ambulatorio para preguntar si saben cuando le harán la resonancia. Nos informan que como máximo en dos semanas nos avisaran. El 22 de abril le hicieron la resonancia en Valdecilla y el miércoles, 30 le acompañaremos para recoger el diagnóstico en la consulta de su Centro médico (Los Castros). No tiene tarjeta sanitaria por lo que se iniciaran los trámites para que la obtenga. El resultado de la resonancia no evidenció problemas serios, según nos notificó el médico del C.S. En mostrador nos dicen que tiene tarjeta sanitaria en vigor hasta 2017. Como la ha perdido, nos dan una fotocopia de la misma, válida para cualquier gestión, hasta que le envíen a su domicilio la original. Nos llamó para que le pidiéramos cita porque el ya había llamado a su centro de salud pero no lograba comunicar. El lunes fuimos a la doctora (nueva y agradable). Le hizo en la consulta un control de diabetes y le solicito una analítica completa de sangre y orina. Además le recetó unas pastillas y pomada para el "pie de atleta" que tiene. El análisis se le hacen el día 16 e irá solo. El 27 le dan los resultados y hemos quedado en que le acompañamos de nuevo. En el mostrador preguntamos por su tarjeta, pero al haber cambiado de domicilio tiene que volver a llevar pasaporte y certificado de empadronamiento.

    • 60. Joven camerunés (5-12-13)
      • Lleva varios años en España, habla bien el español. Empadronado. Hace un año sufrió un accidente casero y se hizo un corte profundo en el dedo pulgar de la mano derecha. Le hicieron una cura en urgencias y desde entonces no ha recibido asistencia. El dedo no lo mueve. Hizo un intento en este tiempo para que le atendieran y no tuvo éxito, incluso noto una mala actitud por parte del facultativo que le iba a ver y que finalmente no lo vio. Acude al teléfono y hoy vamos al centro de salud. Explicamos su caso y todo ha ido bien. Le ha atendido un médico, ha visto el problema y ha pedido una radiografía. Cuando se la hagan vuelve al centro y se valorará que pasos hay que seguir dando.


    5-12-13 día de la publicación de la Orden
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    • 59. Mujer chilena (20 de noviembre)
      • Mujer chilena de 57 años. Lleva en Cantabria casi un año. Vino para atender a su hija en el momento del nacimiento de su nieta. El parto fue problemático y el bebé está recibiebdo atención en rehabilitación. Esta fue la causa de que no volviera a Chile en su momento y perdiera el billete de vuelta que ya tenía comprado. Está empadronada y no trabaja. Su yerno como su hija tampoco tienen en este momento trabajo. Viven en una situación muy precaria. Llamó al teléfono de la Plataforma pues padece dolores de cabeza y ruidos en los oídos. Nunca ha sido atendida hasta hoy en la sanidad española. Acudimos al día siguiente de su llamada al centro de salud que le corresponde por domicilio y explicamos en el mostrador su caso. Nos dicen que allí no la pueden atender y que tendríamos que ir a tarjeta sanitaria para regularizar su situación. Esto es lo que al parecer le dijeron después de una llamada de teléfono que realizaron. Les decimos que desde la Consejería de Sanidad se ha afirmado repetidamente que en Cantabria se atiende a todo el mundo, con o sin tarjeta. Nos dicen que están esperando instrucciones de la Consejería pero que a día de hoy no ha habido ninguna notificación y que allí no pueden atenderla. Les presentamos una fotocopia del escrito de Carlos León en el que se reafirma que se atenderá a todas las personas que lo soliciten. Hacen una fotocopia del escrito y me dicen que lo consultarán. Ante nuestra insistencia, nos dicen que hay en el centro un facultativo que se hace cargo de estos casos y que vayamos a su consulta. La atención por parte de la doctora es muy bueno interesándose también por la situación personal de la paciente. Al realizarla unas pruebas comprueba que tiene la tensión alta y la da una serie de recomendaciones y la cita una semana más tarde para hacer un seguimiento del tema. En las preguntas que le hace aparecen también problemas ginecológicos y nos recomienda ir a la Residencia Cantabria, vía urgencias, para que la observen.
    • 58. Mujer de Moldavia (noviembre del 2013)
      • Acompañamos a una mujer moldava a un Centro de Salud de Santander, aquejada de fuertes dolores estomacales. Decidimos ir a ese Centro de Salud porque en el momento actual reside en una calle correspondiente a ese Centro. Desde el principio de nuestra presencia en el mostrador la situación se fue complicando. El personal administrativo empezó a desgranar una serie de negativas como que la tarjeta había perdido validez después del 1 de septiembre del 2012 y por lo tanto no se le podía atender, que la carta que le mostramos de Carlos León no tenía nada que ver con ellas, que fuéramos a hablar con él etc. Todo ello con un tono y una actitud totalmente irrespetuosa con la inmigrante y las acompañantes. Le pedimos una hoja de reclamación pero nos dimos cuenta entre todo aquel cúmulo de palabras airadas que ante una pregunta formulada por la administrativa a la inmigrante relativa a la calle en que estaba empadronada, ella respondió con la calle original que no se correspondía con la de la residencia actual y que por lo tanto no estaba dentro del distrito del CS. Este hecho fue malinterpretado como un intento por nuestra parte de no decir la verdad con lo que la actitud irrespetuosa se incrementó. A continuación nos dirigimos a al Servicio Cántabro de Salud a hablar con los responsables de Tarjetas sanitarias. Su trato e información fue impecable. Le recomendó que cambiase la dirección postal del empadronamiento igual que hacemos todos los ciudadanos cuando cambiamos de residencia, y que mientras tanto podía asistir al Centro de Salud correspondiente a la anterior dirección. Así lo hicimos y al día siguiente asistimos a su primitivo Centro de Salud. En el mostrador el trato fue muy correcto y cordial indicando que muy posiblemente en el despacho del médico que nos asignó tendríamos que firmar el parte de asistencia y/o facturación. Nos dieron cita para el día siguiente acomodándose a nuestras preferencias horarias. La asistencia médica fue impecable. Después de un reconocimiento le hizo un diagnóstico de gastritis prescribiendo un tratamiento para la misma. A su vez emitió un volante para asistir a urgencias de Valdecilla en caso de que en 3 días no hubiese experimentado mejora. A los 5 días, a través del móvil, la inmigrante nos informó de que su estado era mucho mejor. Decidió esperar un total de 15 día para comprobar si su mejora se mantenía. En esta consulta, el médico, conocedor de la situación de exclusión de los inmigrantes y del trabajo de la Plataforma decidió no emitir ningún parte de asistencia y/o facturación.
    • 57. Rumano (cerrado en febrero 2014) 
      • Acompañamos a un chico rumano, operado del tobillo y todavía con muletas, al centro médico en el que no le habían atendido. Nos dieron cita con una enfermera y nos costó un poco averiguar qué había pasado. Finalmente comprendimos que seguía siendo atendido en el hospital para las curas y que en el centro de salud tenía que entregar el informe de la operación, lo que no le habían aceptado en el mostrador. La enfermera le examinó, le recogió el informe y le dijo que fuera directamente a su consulta otras veces. El martes 12 le acompañamos a la consulta en el hospital.
        No hay problema con las citas en la consulta de trauma, tras la operación. Está en trámites con Cáritas para solucionar el tema de su tarjeta sanitaria.Solo hubo algo de problema con una enfermera que no daba ninguna facilidad, a pesar de la dificultad que tiene de moverse al tenerse que manejar con muletas. 
        El martes, 19/11/2013, le acompañamos de nuevo a la consulta, solo porque va con muletas, no porque no le atiendan.  Lo siguen atendiendo (ahora ya con revisiones) en la consulta de trauma de Valdecilla. 
        El 07/02/2014 nos informa la responsable de Tarjeta Sanitaria que, al llevar tiempo aquí, se le va a dar la tarjeta sanitaria incluso sin Informe Social. El 28/02/2014 nos confirma que ya tiene tarjeta sanitaria.
         
    • 56. Niño brasileño de 11 años (octubre de 2013) (Caso abierto)
      • Acompañamos a un centro de salud de Torrelavega a un niño brasileño que ha sufrido hace meses en su país de origen una caída con efecto de traumatismo moderado. Estuvo hospitalizado durante tres días. Su madre está preocupada porque el niño sufre algunos trastornos y sangra con frecuencia por la nariz. Nos pide el acompañamiento a la Plataforma la orientadora de su colegio, que asimismo solicita por escrito la revisión neurológica del niño. Con anterioridad, se le ha negado en este mismo centro la asistencia y la administración de vacuna, hasta tanto su madre que es irregular (no tiene trabajo ni tarjeta de residencia) no arregle los papeles requeridos. En el mostrador nos repiten la negativa realizada a su madre. Respondemos a la funcionaria que la ayudaremos a tramitar la petición en el servicio correspondiente, pero que deben asignarle hoy mismo un pediatra y consulta a lo que el niño tiene pleno derecho, ya que no está excluido por el Decreto. Lo conseguimos. La médica le atiende de inmediato con muy buena disposición y, ante los nuevos inconvenientes de la funcionaria del mostrador para emitir el parte interconsultas, llama a otra compañera pediatra para informarse bien, y finalmente lo soluciona del modo habitual: rellena a mano el parte con la petición de consulta especializada en la Residencia Cantabria. Dejamos claro a la madre los pasos para la documentación que tiene que presentar con el fin de regular la asistencia médica del niño. Proseguiremos con el acompañamiento una vez se concrete la cita especializada y hasta culminar el proceso de diagnóstico y tratamiento.
    • 55. Niño rumano de 4 años
      • Niño de 4 años, operado el pasado año del corazón en Madrid. El niño tiene tarjeta sanitaria de la Comunidad de Madrid con vigencia para varios años. Actualmente ha venido a vivir a Cantabria . Su madre carece de permiso de trabajo. Han ido al centro de salud de la localidad donde vive  y le dicen que no pueden atender al niño mientras su madre no aclare su situación. Por los datos que tenemos hasta ahora, que confirmaremos mañana en la visita que haremos al centro de salud, parece un caso muy grave de no atención a un menor. Nos presentamos en el centro de salud y explicamos el caso. La persona que nos atiende tramita la petición de la necesidad de que al niño le sea asignado un pediatra. Realizada la inscripción del niño se pide una consulta y esta  se llevará a cabo en esa misma mañana. Parece que el tema está encauzado, como no podía ser de otra forma. La atención recibida en el mostrador ha sido satisfactoria.
    • 54. Joven camerunés procedente de Guinea Conakri 
      (Octubre 2013)
      • El martes 15 de octubre acompañamos a un centro de salud de Torrelavega a un hombre de Guinea Conakri de 27 años que padece fuertes dolores de cabeza desde que recibió un golpe con un fusil. Llegó a España con una petición de asilo. Ha vivido en Ceuta y Algeciras. Reside en Torrelavega desde hace un mes, sin empadronamiento. Es voluntario en Cruz Roja. Tiene una tarjeta de asistencia sanitaria de Algeciras que caduca el 31-10-2013. No había intentado antes recibir asistencia en un centro de salud de Cantabria ; ha recibido atención en dos ocasiones en el servicio de urgencias, donde sólo le han recetado analgésicos de manera que, en cuanto se le pasa el efecto, reaparece la cefalea. En el mostrador, la administrativa, tras comprobar en el ordenador que no tiene la Tarjeta Sanitaria en vigor, nos comunica que no se le puede dar cita médica. Nos pregunta por su situación y le decimos que es voluntario de Cruz Roja de Torrelavega. Nos dice que vayamos al centro de Cruz Roja, que allí tienen la información para gestionar el tema. Vamos a Cruz Roja donde nos dicen que ellos no tienen ninguna información al respecto, que, al igual que nosotros, gestionan los casos que les van llegando como pueden. Volvemos al centro de salud, presentamos el escrito de Carlos León en el que se indica que todas las personas tienen garantizada la asistencia. Les pedimos que consulten con las autoridades sanitarias que han afirmado públicamente este compromiso. Después de dos horas y de insistir nos dan una cita para una consulta al día siguiente, advirtiendo que habrá de emitirse el Parte de Asistencia y/o Facturación. Al día siguiente la consulta se lleva a cabo con normalidad y después de un examen minucioso se le pauta un tratamiento y el médico le realizará el seguimiento. Le da una nueva cita para dentro de 15 días.

    • 53. Mujer marroquí (octubre 2013)
      • Acompañamos a un Centro de Salud de Torrelavega a una mujer marroquí de 52 años que está aquejada de vértigos y pérdida de agudeza visual en el ojo derecho. Está empadronada y reside en Torrelavega desde hace 7 años, ha trabajado y cotizado a la SS durante varios años. Ahora está en el paro sin subsidio y se le ha retirado la tarjeta sanitaria a raíz del Decreto 16/2012. Se ha puesto en contacto con la Plataforma al negarle con anterioridad el derecho a la asistencia en este mismo Centro. En lugar bien visible de la pared de la entrada figura el cartel (también está colgado en otros centros de salud) que dice con letras grandes y mayúsculas: “Para solicitar cita médica es imprescindible presentar la tarjeta sanitaria junto con el DNI. Igual que para realizar cualquier trámite administrativo”. En el mostrador, la administrativa, tras comprobar en el ordenador que no tiene la Tarjeta Sanitaria en vigor, nos comunica que no se le puede dar cita médica. Nos envía a la SS para tramitar, pero nos negamos a ese viaje porque ya sabemos por casos anteriores que es inútil. Argumentamos e insistimos con nuestros planteamientos y las afirmaciones de la carta de Carlos León y entonces se nos da cita para 3 horas después, advirtiendo que habrá de emitirse el Parte de Asistencia y/o Facturación. Se le asigna la médica de cabecera que siempre ha tenido en este Centro. La mujer, que habla bien español, nos dice muy rotunda que se niega a pagar nada y que renuncia a la visita. Intentamos convencerla de que es importante un diagnóstico y análisis para solucionar su problema de visión, porque puede evolucionar y ser importante para su salud, y que no debe preocuparse porque esta facturación no se está cobrando hasta el momento por parte del SCS. Ella está indignada por negarle el derecho y preocupada porque teme las consecuencias de firmar cualquier deuda ante cualquier trámite futuro en Extranjería. Llamamos a otra compañera de la Plataforma para que insista también y, al final, la convencemos con la promesa de que si algún día se lo quieren cobrar que se ponga en contacto con nosotros y que desde la Plataforma trataremos de buscar soluciones. Nos recibe su médica de atención primaria, que la atiende con suma amabilidad y que dice que lo siente pero que necesita emitir el parte de asistencia para acceder a su historia clínica. La explora y la cita para un análisis de azúcar y una prueba para el vértigo 2 horas más tarde, evitando emitir un nuevo parte. Le hace una receta “Nofar” para aliviar los mareos. Damos por sentado que seguirá atendiéndola esta misma doctora hasta el final del proceso.  
    • 52. Mujer mayor peruana (octubre 2013)
      • Acudimos a un centro de salud de Santander con una mujer de 77 años aquejada de dolores musculares resultado de una caída en su casa con motivo de la cual, la asistieron en urgencias de Valdecilla, y de hemorroides. El hijo llamó preocupado por la “factura” que le dieron en Urgencias de Valdecilla. Vimos que era el parte de asistencia y facturación que le hicieron firmar con el aspa en 163,60 euros, a pesar de haber sido un caso de urgencias, contemplado por el Decreto Ley 16/2012. Hay que añadir que esta persona tiene permiso de residencia y está en Santander desde hace 4 meses por agrupamiento familiar reclamado por un hijo. Con todo, parece que hay problemas para que le den tarjeta sanitaria y está en manos de un abogado del MPDL. 
      • En el mostrador del Centro de Salud la Coordinadora de Administración rellenó el impreso Documento para la emisión y/o modificación de la Tarjeta sanitaria. En este impreso se recogieron los datos personales de la persona inmigrante así como los Datos Asistenciales en los que se le asignó un médico del centro de salud, diciéndole que en adelante tendría que ir siempre con este médico. Este mismo día le dieron cita para 3 horas después. Como parecía que estaba todo muy claro y el hijo la acompañaba, la acompañante decidió que pudieran ir solos. Unas horas después una llamada telefónica del hijo informó que el médico, al no ver el nº de afiliación a la SS no la atendió, alegando que tendría que pagar y le iba a salir muy caro. 
        Al día siguiente volvimos al Centro de Salud, nos dieron otra cita, también para tres horas después, y en esta ocasión el médico la atendió al escuchar nuestros argumentos. La atención fue correcta. No utilizó el parte de Asistencia y Facturación y le dio prescripción mediante las recetas verdes (no sabemos si lo que antes se llamaba blancas). Esta incidencia constata que no se les puede dejar solos en ningún momento del proceso asistencial. El mero hecho de no ver el nº de afiliación, al carecer de las instrucciones oportunas, el médico declina la atención, a pesar de que en este caso (no sabemos por qué) se le había asignado un facultativo.
    • 51. Mujer armenia (octubre de 2013) 
      • A través de los Servicios Sociales de Santa Mª de Cayón, conocemos el caso de una mujer Armenia, a quien su primo acompañó al Centro de Salud y no quisieron atenderla. En enero, le recetaron medicación para la tensión y para la bajada de la menstruación, pero le dijo la misma doctora que no iba a volver a atenderla. No ha tenido ningún control desde entonces y cuenta que ahora tiene molestias, siente punzadas en el corazón y le gustaría que le hicieran alguna analítica. El primo, que habla bien español y tiene mujer e hija pequeña, sí tiene tarjeta y la doctora le dijo que fuera a la Seguridad Social en Santander para meter a su prima en su tarjeta (cosa que es impensable que ocurra). Le hemos acompañado al centro de salud donde, tras la identificación como representante de la Plataforma, le han preguntado quien no le había querido atender, le han pedido la identificación de su prima y la han buscado por el número de pasaporte, dándole cita para pasado mañana con otro doctor, ya que la doctora no estaba. Les hemos dejado una copia de la respuesta de Carlos León a la reclamación de la Plataforma, el administrativo se lo iba a dar a la doctora y le he solicitado que informen también al facultativo responsable de ese Centro de Salud. Hemos quedado con el primo en que si tienen alguna dificultad nos llamen de nuevo y, en ese caso, si no se solucionara, haríamos una reclamación. Con posterioridad nos dirigimos a los Servicios Sociales Municipales para informarles de cómo estaba el tema y nos comunicaron que, por su experiencia, es posible que solo haya problemas con esa doctora. En los últimos días hemos llamado 2 veces a su hermano para ver cómo iba el proceso. El día de la cita (jueves 10) les atendieron pero, a la hora de decirle lo de los análisis de control por la medicación, le dijeron que volviera el viernes porque no aparecía en la base de datos y tenían que consultar cómo hacerlo. Quedamos que nos llamaría después con lo que le dijeran. Nos llamó y comentó que le habían dicho que no podían pedirle los análisis y que fuera al INSS para intentar meterla en su tarjeta. Quedamos con él en el INSS, en Santander. Ya le habían dicho que no era posible incluirla en su tarjeta y que fuera a las oficinas del SCS, en la Residencia, para suscribir el “Convenio de Acceso a la Sanidad Pública” y les habían contado lo del pago de los 60 €/mes. Le aclaramos que el Convenio no estaba en vigor y que, si estuviera, su prima no tendría que pagar porque no tiene recursos. Fuimos con ellos 2 porque está claro que, en cuanto los dejamos solos, los marean y no les atienden. En cualquier caso, si no lo solucionaban, íbamos a aprovechar para presentar una reclamación. De Información nos pasaron a la ventanilla siguiente, que era del tema de tarjetas. Aquí un funcionario nada concienciado nos dijo, más o menos, que qué quería si no tenía papeles. Al decirle que la Consejera y Carlos León dicen que se atiende a todo el mundo, nos remitió a su jefa, responsable de las tarjetas sanitarias. Esta funcionaria fue muy amable, didáctica y efectiva. Nos dijo que tenían que haberla atendido en el Centro de Salud, les preguntó sus datos, el nombre del facultativo y nos explicó cómo funciona el tema. Le comentamos que, en la Plataforma, nos ha pasado en muchas ocasiones y le solicitamos que llamara ella al Centro de Salud de Cayón, en Sarón, para aclararlo. Primero trató de localizar a la responsable de los Centros de Salud y, en vista que no la localizó, llamó directamente al Centro de Salud de Cayón para informarse. En un momento le fue indicando por teléfono, al del mostrador, los pasos que tenía que ir haciendo en el ordenador para meterla en el sistema. Nos fuimos de allí con el tema resuelto y un documento que les dio, con su nueva médica y el número asignado como paciente. Lo de cambiarla de médica fue porque nos dijeron en los Servicios Sociales, que la otra era problemática. Parece ser que tienen que darles de alta, en el mismo Centro de Salud, en la Base de datos CIVITAS, que es una base de datos poblacional interna del SCS, que les permite asignarles un código que les da acceso a los análisis y a todo lo demás. Lo único es que, mientras que no llega la Instrucción que nos dijo la Consejera, tienen que seguir pagando los medicamentos en su totalidad. Oímos que le daba de alta en el tipo de aseguramiento “PRIVADO” y le han puesto un período de caducidad hasta el 31 de diciembre para que, según dijo, dé tiempo a que esté resuelta la Instrucción. Al colgar el teléfono, le preguntamos si al ser “privado” le iban a facturar y me ha dicho que no, que no facturan a nadie. Además la chica Armenia, cuyos 2 hijos sí están dados de alta en el SCS, va a cumplir todos los requisitos para no pagar porque no tiene recursos y está empadronada desde hace 3 años en Sarón. Insistimos en que los Centros de Salud, por nuestra experiencia, no lo tienen claro y que sería bueno que les dieran las pautas claras. Nos dijo que había estado ella personalmente con el informático durante 3 semanas de septiembre por los Centros de Salud y en las urgencias, enseñando a los administrativos de admisión cómo deben hacerlo. Comentó que han eliminado la ficha corta porque no permite derivar (al no dar acceso al “CIF Autonómico”) y para, de esta manera, obligar a utilizar la Plataforma CIVITAS en los Centros de Salud. Nos había comentado al principio que estaban ultimando la Instrucción de Salud Pública, pero que estaban teniendo algunos problemas administrativos para acabarla y que querían sacarla antes que el Convenio de Acceso a la Sanidad Pública. Por lo que aprovechamos para decirle, cuando nos íbamos, lo de exigir un año de empadronamiento, que a nosotros no nos había dicho la Consejera y que no coincide con los 6 meses de su modelo gallego. Me confirmó que las instrucciones que les ha dado la Consejera hablan de 1 año. A lo que le dijimos que no nos parecía justo y que íbamos a insistir en ello. Aunque en principio no hay ya problema para que la atiendan en el Centro de Salud, hemos quedado con los armenios que, en cuanto le den cita, nos avisan para que les acompañemos. No habla muy bien español y necesita que vaya siempre su primo. Esta chica entró como turista desde Italia, con lo que hace mucho que está caducado el permiso y al preguntarle la funcionaria si estaban tramitando el permiso de residencia, el primo dijo que estaban pendientes de un contrato de trabajo que le iban a hacer. A lo que ella comentó que tuvieran mucho cuidado porque había muchos engaños, decía que es como la pescadilla que se muerde la cola, para darte el permiso de residencia te piden un contrato de trabajo y para hacerte un contrato de trabajo te piden que tengas el permiso de residencia. El marido les ayuda enviándoles dinero para el alquiler, desde Rusia, pero no puede venir porque tendría el mismo problema. No os pongáis demasiado contentos porque, aunque en el papel lo estaba, en la realidad no estaba todo solucionado. Fuimos con Anna y su hermano a la cita que tenían el pasado jueves en el Centro de Salud y esperé fuera. A pesar de que se suponía que estaba solucionado, a la hora de desviar para los análisis, la doctora no veía ningún número que pudiera ser el código autonómico y decía que no le permitía el sistema hacerlo. Después de que llamaran a las oficinas de la Gerencia de Atención Primaria y no se aclararan, nos dijeron que no estaba bien hecho y que tendrían que aclararlo en Santander. Tras un paciente debate en el mostrador, sin que solucionaran nada, les dijimos a los armenios que les llamaríamos y decidí ponerme en contacto de nuevo con la responsable de las tarjetas del SCS. Localizamos su número directo y nos comentó que tenía que ser como nos había dicho el día anterior: al meter los datos de la paciente en el CIVITAS tiene que aparecer un CIF Autonómico que empieza por SCS. Que no tenía sentido que no le funcionara a la doctora porque no es el primer paciente privado al que se atiende en Cantabria y que, si no le dejaba, tendría que solucionarlo poniéndose en contacto con los del OMI que, parece ser, es el sistema informático para pacientes e historias clínicas. En todo caso, mientras lo solucionaba, podía hacerlo de forma manual.Tras hablarlo con la doctora y en el mostrador, le han dado la cita para hacer los análisis allí mismo, el día 28. La doctora estaba algo alterada con el tema, desde nuestro punto de vista se agobian con los temas informáticos y nos dijo que nunca había tenido un paciente privado, pero su actitud cambió cuando le dijimos que lo único que nos preocupaba es que no se quebrantara un derecho humano como era el derecho a la salud de cualquier persona. Sin embargo no parecen tener intención de ponerse en contacto con los de Informática, por lo que parece oportuno poner una queja en la Gerencia en relación al no funcionamiento del sistema, al menos en Sarón. Ya que nos tememos que, si no hacen algo antes, el día 28 volveremos a tener problemas. El 28/10/2013 fuimos a la extracción, pero no la llevaron a cabo porque dijeron (tanto el enfermero como la doctora) que habían llamado desde la Gerencia de Atención Primaria para posponerlo unos días con el objetivo de asignarle un nº (CIF autonómico quizás) con el fin de evitar que la analítica se perdiera por Valdecilla, al no tener tarjeta. Nos dijeron que volviera el jueves 31/10/2013 para ver si ya les habían llamado para darles el nº, pero ese día tampoco había llegado y de nuevo les pidieron que volvieran a la semana siguiente. El 08/11/2013 el enfermero les dijo que llamaban al teléfono que le habían dicho de la gerencia y no contestaban. Fuimos de nuevo a la gerencia para averiguar qué pasaba y tras hablar con la secretaria del gerente pusimos una nueva reclamación, como continuación de la anterior, explicando las incidencias posteriores y solicitando saber por qué (a pesar de lo que dicen la Consejera y el Gerente) no le están atendiendo, rogándoles una pronta solución al problema para que reciba la asistencia sanitaria que, desde un punto de vista humano, tienen derecho a recibir. La secretaria del gerente logró averiguar finalmente que quien tenía que solucionar  el tema del número y llamar, era la responsable de informática que estaba de vacaciones y no volvía hasta el martes 13; también estaba de vacaciones la responsable de tarjetas. Continuamos por tanto pendientes del número. Seguimos insistiendo en la Gerencia de Atención Primaria para ver si dan una solución definitiva al tema informático, aprovechando que la doctora ya le ha hecho una revisión y que los análisis no son urgentes. El 18-11-13 les han llamado desde el Centro de Salud diciéndoles que ya tienen el famoso NÚMERO ESPECIAL que estábamos esperando desde el 28 de octubre. Parece que han solucionado el problema informático y les han dicho que se pasen dentro de un par de días por el CS, a recoger el volante para la analítica en Valdecilla. A ver si de verdad han solucionado el tema informático definitivamente y no hay más problemas a la hora de derivar. Nos han llamado los armenios para decirnos que ya les han dado un volante, en el CS, para hacerse los análisis en Valdecilla. Con lo que se ha conseguido que arreglen la derivación y que entren en el sistema. Se puede considerar, por tanto, solucionado hasta el momento. Acogimiento a la orden SAN/20/2013. 08/01/2014. Cuando fueron a solicitar el papel a su CS para acogerse a la orden SAN/20/2013 para la asistencia sanitaria, como les habíamos avisado, les volvieron a marear enviándolos a las oficinas de Calvo Sotelo de Santander. Naturalmente les dijeron que allí no era. Al contactar con la responsable de tarjetas del SCS, nos dijeron que presentáramos la solicitud directamente donde ella y que en vez de los datos que se piden al país, que solicitaran directamente el INFORME SOCIAL al Trabajador/a Social de los Servicios Sociales o al del Centro de Salud porque si es difícil obtenerlos de Nigeria, de Armenia es imposible. Lo cual está bien ya que es fundamental que recurran a este informe social para solventar deficienciasSolventado el tema del consulado, solo les faltaba el "Informe/resolución denegatoria de inscripción del Registro Central de Extranjeros", ya que ella no ha intentado registrarse nunca, porque está pendiente de una oferta de trabajo para poder solicitarlo. Al consultar a la responsable de tarjetas nos comenta que  es imprescindible que solicite el permiso de residencia y aporte la resolución  ya que con ello justifica que ha intentado regularizar su situación.  Tal como exige la orden SAN/20/2013. Van a solicitar cita previa en extranjería y cuando la tengan les acompañaremos e intentaremos ver si el resguardo de haberla solicitado nos sirve, de momento, para que tramiten la asistencia sanitaria. Ya que la resolución no es instantánea precisamente. De momento siguen atendiéndola en el CS. El 7/02/2014 acudimos con ella a las oficinas del SCS para revisar, con la responsable del Servicio de Tarjetas Sanitarias, la documentación de la solicitud. Nos da el visto bueno y le damos entrada en el registro con la siguiente documentación:
        - Solicitud, poniendo a los hijos también en la unidad familiar.
        - Copia del pasaporte y original para su comprobación.
        - Empadronamiento
        - Informe Social
        - Justificación de no presentar el Informe de extranjería.
        El 20/02/2014 nos informa que ya le ha llegado la resolución favorable.
    • 50. Mujer de Mongolia (octubre 2013) (caso no cerrado)
      • A principios de octubre acompañamos a una mujer de Mongolia a un centro de Salud de Torrelavega. Esta mujer, esposa del anterior caso, reside en la ciudad del Besaya desde hace 3 años, está empadronada y disponía de tarjeta sanitaria que, en la actualidad, está caducada tras el Decreto de exclusión de los inmigrantes irregulares. Se queja de expulsar sangre, dolor en el oído, sentirse muy triste y de que ha perdido mucho peso. En el mostrador, la administrativa nos dice que no puede darle cita y que debemos acudir a las oficinas de la Seguridad Social para que nos dén una hoja de asistencia. Le replicamos que ese camino ya lo hemos hecho en otras ocasiones y que resulta inútil, porque no tiene papeles ni recursos. Se nos repite que, en otro caso, no la atenderán. Nos desplazamos para el trámite y se nos informa de que, efectivamente, desde el Decreto no tiene derecho a la asistencia. Por si acaso, el funcionario de la SS consulta con el jefe de la sección quien ratifica que está fuera del sistema. Volvemos al Centro de Salud y nos atiende ahora la que parece ser la responsable del servicio. Niega de forma amable la posibilidad de darle cita una y otra vez; nos comunica que ya no hay “ficha corta” y que las declaraciones de no negación de asistencia por parte de las autoridades del Gobierno regional, que citamos y enseñamos, no han llegado de ninguna manera a los mostradores. Insistimos en nuestros argumentos y, al final de la mañana (casi dos horas después de nuestra llegada), la funcionaria realiza una llamada y nos da cita con una médica de atención primaria que nos recibe afable, la examina bien y le diagnostica hemorroides muy inflamada y posible anemia. Realiza a mano una petición de análisis de sangre y orina y le proporciona una receta NOFAR que le sella Cruz Roja. En el mostrador se le da cita para la extracción de sangre y cuando tenga los resultados de los análisis, la médica nos aseguró que la recibirá.


    • 49. Hombre de Mongolia (octubre 2013)
    A principios de octubre acompañamos a un hombre de Mongolia a un centro de Salud de Torrelavega aquejado de toses bronquiales. Esta persona en su momento tuvo tarjeta sanitaria, cuando era suficiente estar empadronado. La perdió en septiembre del 2012 porque no tenía ni tiene permiso de residencia ni trabajo. Al atendernos en el mostrador, vieron que aún aparecía en el sistema informático y le adjudicaron una médica sin problema. Le atendió y le dio una receta NOFAR que le sellaron en CRUZ ROJA. Pudo obtener las medicinas gratis en una de las dos farmacias con las que Cruz Roja tiene convenio.
    • 48. Mujer latinoamericana (septiembre 2013) (caso no cerrado)
      • En el mes de mayo se pone en contacto con la plataforma. Nos dice que hace 2 años le extirparon un bulto en el pecho y que hace 2 meses le salió otro. En febrero le hicieron en el hospital una mamografía, una eco y una punción en un quiste. Días más tarde la doctora le dijo por teléfono que no era maligno, pero que la llamarían para tener una consulta con el ginecólogo. No le han llamado aún y en estos días ha notado otro pequeño bulto en el pecho y tiene alguna molestia, está preocupada. El 26 de septiembre la informaron que la iban a citar para el 9 de octubre pero se dieron cuenta que no tenía tarjeta y le dijeron que tenia que pagar. Le cancelaron la cita. A través de una médico cercana a la Plataforma se va intentar que la sigan viendo en el hospital.
    • 47. Adolescente argentino (septiembre 2013) (caso no cerrado)
      • Acuden al teléfono por quedar el chico cuando cumplió 18 años, hace varios meses, fuera del 
      • sistema sanitario. 
      • La última vez que fue a una consulta le dijeron que al cumplir 18 años no podrían atenderle en 
      • el Centro de Salud al que acudía desde siempre. 
      • El chico a los 8 años sufrió un infarto cerebral precisando desde entonces tratamiento de 
      • sintrón, y tratamiento para prevenir las crisis epilépticas. 
      • Durante estos últimos meses no se le han realizado los controles de sintrón. 
      • La familia por experiencia de años, ha pautado la dosis. 
      • Ante el temor y el desconocimiento de la situación del chico acuden al teléfono de la 
      • Plataforma. 
      • Se le acompaña al centro de salud. En el mostrador del mismo comprueban que el chico está 
      • dado de baja del sistema y nos dicen que allí no le pueden atender. En ese mismo centro la 
      • madre tiene médico de familia y una hermana menor de edad. 
      • Nos remiten a urgencias de Valdecilla. Les decimos que donde creemos que le deben atender 
      • es en el centro de salud y que las autoridades sanitarias han afirmado que se debe atender 
      • a todos; se les muestra el escrito del Director Gerente del Servicio Cantabro de Salud, Carlos 
      • León Rodríguez. Después de insistir y ellos consultar el caso nos dicen que le atenderán de 
      • urgencias pero que se le tendrá que facturar. 
      • Les decimos que dada la situación del chico necesita que se le mire, que son varios meses sin 
      • pauta médica y que a pesar de la amenaza de facturación le atiendan. 
      • Le pasan a la médico de urgencias que viendo la situación administrativa irregular del paciente 
      • sale a consultar lo que tiene que hacer. 
      • A la vuelta nos dice que le tiene que hacer el parte de asistencia/facturación. 
      • Comienza a rellenarlo y nos dice que le resulta muy desagradable la situación y que por ella le 
      • atendería sin problemas pero que se tiene que ajustar a la normativa. 
      • Como es viernes y ese día no se hacen análisis sanguíneos más completos, le harán uno digital. 
      • Los resultados del mismo muestran que estaba recibiendo menos dosis de la que hubiese n
      • ecesitado. Le convocan a una nueva consulta en 2 semanas. 
      • Al salir nos dan la hoja de asistencia/facturación y se le dice desde el mostrador que deberá 
      • abonarlo en un banco. Saliendo comprobamos que en el parte no consta ninguna cuenta donde 
      • ingresar la cantidad exigida.
    • 46.  Joven camerunés (septiembre 2013)
      • En el mes de septiembre pide nuestro acompañamiento un joven de Camerún que asistió a urgencias de Sierrallana por encontrarse con fiebre, molestias estomacales. Hace dos o tres años había sufrido en su país fiebres tifoideas a las que no se le dio tratamiento y el inmigrante temía que el tema se estuviera repitiendo. En el hospital le hacen análisis y un cultivo indicándole que fuese a recoger los resultados al médico de cabecera. Este es el momento en que solicita nuestro acompañamiento. Asistimos a un centro de salud de Torrelavega, nos dicen que ya no existe la ficha corta desde unas semanas, llaman por teléfono a uno de los médicos del Centro solicitando la atención a una persona sin recursos a lo que respondió positivamente. Ya en la consulta desde el ordenador accede a los análisis del hospital Sierrallana y le dice que están bien. No obstante dice a las acompañantes que llamemos por teléfono a los 4 días para que nos comuniquen el resultado del cultivo. Así lo hacemos, dejamos nuestro número y al cabo de un rato, el médico nos llamó indicando que el cultivo no mostraba ninguna anomalía. Que volviese si se seguía sintiendo mal. Al seguir con molestias estomacales, asistimos una segunda vez y le prescribe una medicación en una receta blanca (papel en blanco sin membrete donde se estampa el sello del centro de salud, la fecha y la firma del médico. En ninguna de las dos consultas apareció el Parte de Asistencia y/o facturación. Asistimos al Centro Intercultural a preguntar si existía un procedimiento para conseguir el fármaco. Nos envían a Cruz Roja. Allí registran la receta y nos envían a una farmacia concreta (hay 2 en Torrelavega con estas características) con las que han suscrito un convenio, y nos dan el medicamento gratis. A los pocos días nos llama el inmigrante muy preocupado diciendo que le habían enviado la factura. No era la factura sino el parte de Asistencia y Facturación que había firmado en urgencias de Sierrallana.
    • 45. Mujer paraguaya (septiembre 2013) 
      • Se trae a su hija de 15 años y cree tiene problemas psicológicos. Al ser menor de edad le indicamos que vaya al Centro de Salud que le corresponda y le arreglen la tarjeta sanitaria a la que tiene derecho.
    • 44 Hombre marroquí (septiembre 2013)
      • Con enfermedad crónica que siguen atendiendo en Valdecilla. No tiene dinero para las medicinas. Le derivamos al dispensario de Cáritas.
    • 43. Mujer croata (agosto 2013)
      • Se ve un bulto en el pecho y su antiguo médico de familia la atiende pero necesita hacerle una mamografía. La ve, como un favor, una ginecóloga.
    • 42. Joven nigeriano (agosto 2013)
      • Le atendió su medico del Centro de Salud pero no le pudo recetar y no tiene dinero para las medicinas. Le mandamos al dispensario de medicamentos de Cáritas.
    • 41. Joven de Guinea (julio de 2013-febrero 2014)
      • Acompañamos al centro de salud a un joven guineano, estudiante, sin permiso de residencia ni tarjeta sanitaria. Las administrativas nos atienden amablemente en el mostrador, pero nos dicen que las personas sin tarjeta tienen que pagar y que si no lo hace no es posible darle cita. Surgen dudas especialmente cuando les explicamos que la persona acompañada carece de recursos y nos han de dar la cita aunque también el parte de asistencia y/o facturación. Se ponen en contacto con tarjeta sanitaria y les insisten en el pago. Se muestran de acuerdo con que las personas sin permiso de residencia reciban atención médica, pero dicen que es imposible darle una cita; nos ofrecen hablar con la coordinadora y aceptamos. Ella nos da cita para ese momento y el parte de asistencia y/o facturación. La doctora de atención primaria atiende al joven pero no nos deja estar presentes en la consulta. Solicita pruebas con un parte interconsultas y le seguimos acompañando en todo momento, hasta en la cita de atención primaria donde le dan los resultados. La doctora solicita pruebas nuevamente, pero esta vez, en vez de obtener la cita en el mostrador, nos dicen que ellas la gestionan y luego se ponen en contacto con el paciente. La prueba de ecografía solicitada se fecha para 3 meses más tarde, en octubre, y al paciente se le avisa por teléfono. Cuando vamos a realizarla a Valdecilla nos hacen esperar una hora y media, debido al hecho de que no tenemos volante en papel. La administrativa pretende que vayamos al Centro de Salud a reclamarlo, nosotros le argumentamos que ellos mismos le han citado por teléfono, que debe aclararlo por este mismo procedimiento con el Centro de Salud y que la prueba debe realizarse sin más dilación. Finalmente, con el apoyo de la enfermera del servicio, y tras mostrarle el informe médico donde figura la petición de la ecografía, la administrativa accede aunque muy contrariada. En este caso, la atención recibida se reparte al 50 % entre la buena y la mala. Acudimos al Centro de Salud en el plazo que estableció Valdecilla y nos dan la cita médica, pero con otro doctor. Ante nuestra indicación de que debiera ser la misma doctora, nos responde que no es imprescindible y que los médicos no quieren atender siempre los mismos a estas personas. El médico que nos recibe muestra su desagrado porque no tiene tarjeta sanitaria, dice que no aparece la ecografía y sin explorarle, decide que le quiere enviar a consulta de Digestivo, pero que no puede solicitar desde el ordenador el Parte interconsultas. Le manifestamos que esto se está haciendo y que ya hemos resuelto varios casos. Nos manda entonces bajar al mostrador a ver qué nos dicen. La coordinadora del centro nos ofrece sin problema el documento en papel y, después de una hora de espera, el doctor lo rellena a mano, al tiempo que va manifestando su postura contraria a que se ofrezca esta asistencia médica. Rebatimos sus opiniones con nuestros principios éticos y sanitarios en el mejor tono posible con el fin de asegurar la asistencia del joven, que habla bien español y se sintió profundamente humillado. En el mostrador nos ratifican que no ha llegado la ecografía al centro, nos dan nueva cita médica esta vez con la primera doctora y nos emiten el volante para la consulta especializada de Digestivo. La situación a partir de este momento ha resultado muy sorprendente, ya que en esta cita la doctora examina las pruebas y dice que el paciente no tiene nada, pero que no obstante no le va a enmendar la plana al anterior doctor y que si él le ha enviado a Digestivo que acudamos a la consulta de Valdecilla fechada para el 26 de noviembre. Efectivamente, lo hacemos y escuchamos con estupor que el especialista nos comunica que el joven tiene una Hepatitis B y que hay que tratarla. Prescribe para realizar en el Centro de Salud 3 analíticas, le indica que toda su familia debe realizar una vacuna preventiva y nos cita para examinar los resultados de los análisis para dentro de 2 meses. Tenemos concedidas las citas para realizar los análisis y para la consulta en enero 2014. En resumen, han pasado 6 meses, pero al final hemos conseguido el diagnóstico certero y esperemos que el adecuado tratamiento. Como final del caso, señalar que el especialista de Digestivo de Valdecilla una vez examinadas las analíticas prescritas, determina la existencia del virus de la Hepatitis B en el paciente, pero poco activo en la actualidad, por lo que no requiere tratamiento alguno. Nos remite con este informe al Centro de Salud, donde la doctora de atención primaria nos recibe el 6 de febrero de 2014. En la cita, le recuerda los cuidados de salud (vacunación del entorno, en especial) y los de higiene para prevenir el contagio. Recomienda una analítica de seguimiento para dentro de seis meses. La situación médica al fin está ya bien encaminada, pero lamentablemente hace unas semanas a este joven se le pidió la documentación y, al estar en situación irregular, fue esposado y conducido a las dependencias de la Policía, donde fue retenido durante 24 horas. Sin mediar delito ninguno, se le ha impuesto una multa de 500 euros y la obligación de personarse una vez al mes en las dependencias policiales. Le asignaron un abogado de oficio. Se confirma el aumento de la represión contra los inmigrantes sin papeles sin que exista ninguna justificación.
    • 40. Mujer colombiana (julio 2013)
      • De 68 años de edad. El 11/07/13 sufre una caída con el resultado de fractura de hombro no desplazada, tiene tarjeta de residencia pero no tarjeta sanitaria, sus hijas tienen ambas cosas. Acuden a un Hospital  y le atienden por urgencias, le hacen firmar el parte de asistencia/Hoja de facturación (hicimos copia) y le dicen que a la semana le vea un traumatólogo para que le haga el seguimiento. Acudieron al Centro de Salud y posteriormente a la Seguridad Social, pero se encontraban un poco perdidas sobre los pasos a seguir y se pusieron en contacto con la Plataforma. Volvimos a acudir con ellas al Centro de Salud y la administrativa nos dijo que ya les había dicho la primera vez que debían solicitar una tarjeta de Asistencia Sanitaria como que "no supera el límite de renta", por lo que nos fuimos a la S.S e hicimos el trámite, como se necesita un tiempo para que determinen si se la van a dar o no, y su consulta de Trauma debe realizarse en breve, pedimos una copia de la solicitud y volvimos al Centro de Salud. La administrativo se mostró un poco reacia y desde el primer momento estuvo repitiendo que tenía que facturar la consulta con el médico, después de un rato de intercambio de opiniones, yo aludiendo que sólo se factura si se demuestra que la persona tiene recursos, finalmente le hizo una ficha corta y le dio cita para hoy con el mismo médico de su hija. El médico le atendió muy bien, le hizo el parte de interconsulta para trauma y le hizo firmar la hoja de facturación. Les dijimos que al lado de la firma pusieran "no tengo recursos". De nuevo cara a cara con la administrativo, nos dijo que "esta vez no se le iba a facturar, pero sólo por esta vez, pero que desde urgencias "les iban a apretar las tuercas para abonar la asistencia", de nuevo le dijimos que según el  decreto las urgencias no se facturan, nos dijo que a lo mejor se trataba de "urgencias vitales". De ahí fuimos a otro hospital, y sin problema alguno le han dado cita con trauma para este lunes. La consulta se produce con normalidad y queda citada para nueva revisión. Todo este trasiego denota que la atención no está siendo normal para nada, que hay mucho desconocimiento de la ley, y que depende de la administrativo con quien nos encontremos
    • 39. Hombre latinoamericano (julio 2013) Caso abierto
      • Pide nuestro acompañamiento un hombre mayor latinoamericano diabético sin revisión médica desde hace mucho tiempo y con malestar general. A pesar de que lleva bastante tiempo en Santander nunca ha tenido tarjeta sanitaria ni puede acceder a ella al carecer de permiso de residencia. Asistimos a un Centro de Atención Primaria y nos indican que nos dirijamos al INSS a solicitar dicha tarjeta. Una vez que decimos que ese recorrido ya le hemos hecho en otras ocasiones, que el decreto ley 16/2012 le excluye de esa posibilidad y que la Consejera de Sanidad se ha comprometido a la atención de todo inmigrante, le abren una ficha corta y le asignan un médico del Centro. La atención es correcta y en profundidad, practicándole un análisis puntual en el dedo. El contratiempo ocurre cuando la médica intenta a través del sistema informático pedir unos análisis a realizar en el mismo Centro. Como ya hemos tenido ocasión de constatar en otros casos, esto no es posible. El Sistema no lo permite cuando se carece de tarjeta sanitaria. La médica pide que se haga desde el mostrador lo que tampoco es posible. Entre mostrador y médica optan por un sistema manual. En un impreso de “Laboratorio de Análisis Clínicos” la médica marca de forma manual los elementos que han de ser objeto de análisis y medición. Al día siguiente sin ningún problema se realizan los análisis en el mismo centro. Estamos pendientes de la consulta ya concedida para los resultados con la misma médica.  Los resultados de los análisis confirman la diabetes y se le prescribe la misma medicación que estaba tomando hasta entonces. A su vez se detecta una infección de orina decidiendo la realización de un cultivo para desechar posibles complicaciones. Como el paciente se quejaba de fuertes dolores en una pierna la médica emite una petición de interconsulta a Valdecilla Sur donde se le realiza una ecografía. Por este medio se detecta un problema, coágulo o similar, en la femoral. La médica del CS emite otro parte de Interconsulta, esta vez al Servicio de Urgencias, y de allí se le envía a consultas de cirugía cardiovascular. En esta consulta se pide la realización de una arteriografía que requiere quietud total con posterioridad a la misma, por lo que se prescribe un día de hospitalización. Realizada esta prueba, unos días después en consulta de cirugía cardiovascular se nos dice que requiere intervención quirúrgica para realizar un bypass femoral en que se utilizará una vena artificial para puentear la arteria obstruida. Se decide que la intervención ha de realizarse sin demora y dentro del período de un mes. Una vez realizado el preoperatorio el mismo día en que se cumplía un mes de la consulta, es operado. El resultado es satisfactorio y recibe el alta hospitalaria a los tres días. En estos momentos está siendo tratado en el mismo Centro de Salud al que asiste él sólo. Ya es conocido por el personal de administración y sanitario. Se está procediendo a la cura y a la eliminación de las grapas. El día 5 de febrero de 2014 está citado para consulta en Cirugía cardiovascular. El 14 de mayo tiene lugar la segunda revisión de la cirugía practicada. Los resultados son satisfactorios. El bypass está funcionando bien, la sangre fluye bien por la pierna intervenida. Se constata, a su vez, que las dos úlceras en la pierna detectadas hace 4 meses motivadas en parte por su diabetes, se han curado. Durante tres meses ha ido a curarse a su Centro de Salud, y la atención ha sido muy buena. El cirujano le cita para el próximo mes de octubre en que valorará el mismo tipo de intervención en la otra pierna que también está afectada.  A principios de septiembre se ponen en contacto con nosotras del hospital de día de la Residencia Cantabria para que les ayudáramos en la  localización de esta persona para la realización de una prueba al día siguiente. En esos momentos nos enteramos de que estuvo ingresado durante dos o tres semanas en el mes de agosto (2014) por una subida de la diabetes que precisó la prescripción de insulina diaria a partir de entonces. En el tiempo que estuvo ingresado le detectaron una masa en el pulmón derecho acompañado de fiebre que fue el verdadero motivo de las semanas de hospitalización. Los scanner y otras pruebas que le practicaron durante la estancia hospitalaria apuntaban a un posible tumor. Las pruebas para lo que pidieron nuestra participación en la localización del paciente y a las que le acompañamos fueron dos, ambas en el servicio de Rayos Centrales de Valdecilla : una punción y un TAC con biopsia. A pesar de que nos dieron cita en consultas Valdecilla Sur, para principios de octubre, le llamaron a los pocos días de la realización de las pruebas para acudir al Hospital de día de la Residencia Cantabria. Le acompañamos a esa consulta con el médico de medicina interna que le había tratado en la planta y que pidió las pruebas. La biopsia no detectó la presencia de células malignas, es más el tamaño de la masa había disminuido. Esto y la mejora clínica del paciente hacía pensar que se había tratado de una infección acompañada de proceso inflamatorio y que había ido remitiendo por los antibióticos administrados en los días en que había estado hospitalizado. No obstante, como no se descartaba totalmente que fuese algo más serio, se le comunicó la necesidad de un seguimiento. Una consulta para el mes de diciembre en Valdecilla Sur previa realización de análisis de sangre y otro TAC para el que estamos esperando la comunicación de fecha. La atención y trato, tanto del personal sanitario como administrativo ha sido excelente. En enero (tenía consulta para diciembre pero la trasladaron a enero) asiste a consulta de Medicina Interna para valorar el proceso inflamatorio pulmonar, previa realización de TAC en diciembre del 2014. La prueba realizada indica que la inflamación ha desaparecido, no obstante ve la conveniencia de seguimiento para lo que le cita para julio de 2015 previa realización de radiografía en Rayos centrales de Valdecilla Sur para lo que ya es citado. En el mes de diciembre, también, acude a la consulta de cirugía cardiovascular para realizar el seguimiento de la pierna intervenida en noviembre del 2013. Su evolución es favorable. Le cita para el mes de Junio. Como el paciente refiere dolor fuerte le envía a la unidad del dolor donde ya ha sido visto en el mes de enero y prescrito medicación. Le dan consulta para valorar eficacia de tratamiento para el mes de marzo. Tiene también pendientes citas para consultas de oftalmología y neurología en marzo y abril respectivamente, pedidas desde Atención Primaria.
    • 38. Ciudadano moldavo (julio 2013)
      • Nos llega el caso de un ciudadano moldavo que necesita asistencia médica. Tiene infección en la boca y está pasando fuertes dolores. Ha tenido tarjeta sanitaria hasta ahora, pero por perdida de residencia ha quedado sin cobertura sanitaria. Ha tenido médico en el centro de salud. Quedamos con él en la puerta del centro de salud. En el mostrador explicamos el caso. A través de un documento de identidad ven en el ordenador que en otra ocasión recibió asistencia por un problema en una pierna. Nos dicen que allí ya no le pueden atender que vayamos a urgencias de Valdecilla. Insistimos que el lugar más apropiado es el centro de salud y que necesita que lo vea un médico y valore su situación, pues pasa fuertes dolores. Nos dicen que ya en otras ocasiones le han avisado de que allí no le pueden atender. Nos dicen que en el INSS le pueden resolver su situación. Les decimos que ya en otros casos parecidos al suyo en el INSS no nos han resuelto nada. Hace una consulta con otras compañeras que están atendiendo en el mostrador y nos facilitan una consulta de urgencia con el dentista. El médico le observa la boca y diagnostica que dada la situación requiere unos días de antibiótico y que después le sacará la muela infectada. El problema se plantea a la hora de hacerle un papel donde consta el antibiótico recetado. Le pregunta que si es alérgico y el paciente responde que no. El médico nos hace saber que con esa respuesta no es suficiente pues es un riesgo recetarle un antibiótico sin tener la seguridad de que no es alérgico. Como no tiene acceso a información más amplia del paciente se muestra un poco contrariado pues nos dice que de esta manera asume unos riesgos que no debería. Finalmente nos escribe la receta blanca. De vuelta al mostrador nos dan cita para la extracción una semana después. La persona que nos atiende nos pide un teléfono. Nos van a llamar después de hacer una consulta sobre el caso. El jueves recibimos una llamada de esa persona y nos dice que la atención que reciba el paciente deberá ser abonada. Le contestamos que las autoridades sanitarias han asegurado que las atenciones en Primaria no se facturan. Nos responde que a ella le han dicho lo contrario y muestra su malestar por encontrarse en medio de una situación administrativa confusa. Le agradecemos la información y nos dice que si obtiene más información que nos la hará saber. Cuando se acude a la cita concertada (día, hora y doctor en la citación en modelo oficial) con el odontólogo para la extracción de la muela, esperamos a que nos llamen y no lo hacen, Preguntando a la enfermera nos dicen que no estamos citados. Le enseñamos el justificante oficial de la cita y nos remiten al mostrador. En admisión vuelve el problema de siempre: "no podemos darle cita ya que no está en el ordenador". Al indicarles que son ellos los que nos habían dado hora, nos dicen que tendremos que ir a urgencias o deberemos pagar la asistencia. Al indicar que queremos pagar para poder demostrar que nos cobran, se asustan y llaman al médico y éste dice que subamos a la consulta. Nos atiende, afirmando que es una responsabilidad que él asume de manera extraoficial, y le extrae la muela.
    • 37. Hombre latinoamericano (junio 2013)
      Tenía temor de que si no lo acompañábamos no le atenderían. Ya en una anterior ocasión al parecer le dijeron que ya no podría recibir los servicios prestados hasta entonces. Su tarjeta caducaba en marzo de este año. No tiene trabajo ni tiene regularizada su situación en España. No tiene ingresos y está acogido en casa de otro inmigrante y come en la Cocina Económica.Tenía malestar generalizado. Alegaba tensión arterial y dolor en la espalda y riñones. Vamos al centro de salud donde le han tratado hasta el día de hoy y al pedir una consulta nos dicen que tiene que ir al INSS. Alegamos que necesita ser visto en consulta. Nos dicen que esperemos. Al poco rato nos indican la puerta a la que nos debemos dirigir. La médico que le atiende resulta ser su médico de familia y por tanto conoce su caso. Después de la consulta la médico le dice que cuando lo necesite que puede volver y que será atendido.
    • 36. Mujer saharaui (junio 2013)
      • Su tarjeta sanitaria quedó cancelada por el RD y que desde hace un año y medio tiene un problema de alergia que le afecta a la nariz y, sobre todo, a los ojos. La acompaño a su ex-CS, y nos dán una cita de urgencia con su antiguo médico de familia (pero no nos dán ni parte de asistencia ni ningún otro papelito). El médico la atiende sin problemas y le da una receta blanca con dos medicamentos que, al parecer, no son caros. A la salida, preguntamos en el mostrador qué puede hacer esta paciente cuando vuelva a necesitar al médico de familia (en un CS donde se atiende regularmente a otros miembros de su familia) y me dicen que no hay problema, que pida cita previa como cualquier otro usuario. Nos dan a entender que en ese CS se han puesto de acuerdo para pasar por completo del RD. En cuanto a medicinas, parece que tienen cierto stock a disposición de estos casos (aunque no disponían de lo que le habían recetado a esta paciente).
    • 35. Joven norteafricano (junio 2013)
      • Fue visto en un centro de salud por problemas en una rodilla. Al parecer viene de que años atrás una paca de hierba le golpeó la rodilla. Se le trató con la fisioterapeuta del centro pero no se ha logrado su mejoría por lo que se le recomendaba hacerle otras pruebas para ver el problema que tiene. El chico lleva una muleta para ayudarse a andar y cuenta que se ha caído varias veces pues la rodilla le falla. Ha ido retrasando su ida a urgencias pues cree que un parte más de asistencia, tiene al menos cuatro anteriores , le va a perjudicar. Tuvo también algún problema de salud más en estos últimos tiempos ( respiratorios, problemas bucales...). Decidimos ir a urgencias de Valdecilla para evitar nuevas caídas. En urgencias nos presentan el parte de asistencia y/o facturación. Les decimos que no tiene medios y que queremos hacer constar en el parte que no los tiene. Nos dicen que eso lo podemos que hacer constar en el INSS. Le atienden, le hacen una placa de rodilla y le ve un traumatólogo. Le dice que no se aprecia nada en la radio, que tiene la musculatura de la pierna afectada menos desarrollada que la otra y que le recomienda una rodillera, ir soltando poco a poco la muleta y fortalecer la musculatura de la pierna afectada. De momento hasta ver cómo responde la pierna no vamos a dar más pasos. Otras pruebas posibles para detectar algún daño en la rodilla (resonancia...) parecen en su caso difíciles de conseguir. La médico del centro de salud, que anteriormente le había tratado, le da las mismas recomendaciones.
    • 34. Hombre cubano (junio 2013)
      • Tuvo tarjeta, pero hace dos o tres años que no la tiene. Tiene malestar general, con problemas respiratorios. Acudimos a un centro de salud de Santander y a través de los servicios sociales del centro tenemos acceso a una consulta con una médica. Al término de la consulta le receta un antibiótico para la infección y un inhalador. En caso de necesidad podrá acudir en otras ocasiones al centro.
    • 33. Hombre dominicano (junio 2013)
      • A través de la profesora de su hijo conocemos el caso de un dominicano que tiene problemas por infección de orina detectada en unos análisis realizados por el médico de familia de sus hijos. Él no tiene tarjeta sanitaria, su mujer de origen español y sus hijos sí. El médico le recomienda la realización de unas pruebas pero no le facilita la forma de llegar a ellas. Intervenimos acompañándole de urgencias al hospital más cercano a su radio de influencia. En admisión de urgencias contamos su situación, no tiene tarjeta ni medios económicos y nos presentan el parte de asistencia / y facturación. Les decimos, antes de firmarlo, que queremos dejar constancia en el escrito de que no tiene medios económicos (no tiene trabajo ni él ni su esposa) y nos dicen que en el parte no se puede escribir esa frase y que eso lo podemos hacer constar posteriormente. A lo largo de la mañana le hacen una serie de análisis y la médico le dice que le convocarán otro día para hacerle más pruebas.
    • 32. Joven latinoamericana (mayo 2013)
      • Acompañamos al Centro de Salud a una chica muy joven (19 años) latinoamericana que lleva en Cantabria un año y medio; en este tiempo nunca ha acudido al médico y por eso no había solicitado tarjeta sanitaria. Al llegar obtuvo un permiso de residencia porque su madre trabajaba aquí, sin embargo al renovarlo la madre se encontraba en paro y sólo le renovaron a ella (ya que la no tener los suficientes recursos para ocuparse de otra persona no se le puede dar un permiso de residencia a su hija) obteniendo asimismo una tarjeta sanitaria para personas sin recursos, con la que no se pueden tener beneficiarios. Nuestra joven, por lo tanto, tiene el permiso de residencia caducado y no puede obtener porque su madre no tiene recursos, nunca tuvo tarjeta sanitaria y no puede ser beneficiaria de su madre. En el mostrador, sin dar toda esta información, solicitamos asistencia sanitaria y se la niegan; ante nuestra insistencia la administrativa llama a tarjeta sanitaria y le indican que haga una ficha corta y facilite la asistencia (la ficha corta es un formulario de recogida de datos básicos que permite que a una persona se le atienda en ese momento pero nada más). Cuando la está haciendo otra administrativa nos informa de que “no se hacen” fichas cortas y deciden realizar una propuesta de tarjeta sanitaria al SCS. Nos remiten al INSS para obtener la tarjeta sanitaria (esto no es así, en el INSS se tramita pero no pueden responder al compromiso de la consejería de sanidad). Le atiende en el momento una médica de atención primaria que le entrega el parte de asistencia y/o facturación por la consulta y quiere remitirla al especialista, pero no puede. Acudimos al INSS donde nos informan de que sin permiso de residencia no le pueden tramitar una tarjeta sanitaria y que es el SCS, si va a responder al compromiso de atender a estas personas, el que debe hacerlo en tarjeta sanitaria. Acudimos a ese departamento donde nos informan de que esta persona no tiene derecho a más asistencia que la de urgencias y que no existe cauce administrativo para facilitarle una tarjeta con la que acceder a una consulta de especialista. Ponemos una hoja de reclamación desde la Plataforma contra la Exclusión Sanitaria. A través de una médico integrante de este colectivo se ha facilitado la consulta de especialista. Continuamos haciendo seguimiento de este caso, pendientes de la contestación de la reclamación y de una reunión donde consensuemos qué hacer ante estos casos. 
    • 31. Mujer latinoamericana (mayo 2013)
      • Lleva tres años en Santander, donde viven otros familiares suyos, pero está en situación irregular. Hasta septiembre dispuso de tarjeta. Le atendía una doctora, aunque hasta ahora casi no la había necesitado. Tiene dolores de cabeza intensos, y en la farmacia le ven la tensión alta  por lo que le recomiendan que la vea un médico de familia. Quedamos con ella a la puerta del Centro de Salud. En el mostrador de recepción le dicen que la tarjeta está caducada y que no se le puede atender. Insistiendo, conseguimos que se le pida una cita de urgencia con su doctora, a ver si ésta aceptaba verla. Entramos a la consulta. Nos presentamos como acompañante solicitado por la enferma, y perteneciente a la plataforma de Ciudadanía contra la Exclusión Sanitaria. Después de un chequeo completo la doctora no ve mayor gravedad. La da unas pastillas para los vértigos y náuseas que tiene, que le dan para 2 semanas o mas, y le recomienda que tome Paracetamol para los dolores de cabeza. Finalizada la consulta, la doctora imprime un parte de asistencia y/o facturación, en el que marca con una x el apartado de 1ª consulta médica, 63,77 €, lo firma, y se lo da a firmar a la paciente. Le indicamos que lo firme, y que escriba al lado: NO TENGO RECURSOS. La doctora nos indica que lo entreguemos abajo, en recepción. Allí el personal se revuelve un poquito. Se nota que no están en absoluto acostumbrados al trámite. Insisten en que hay que facturar, aunque indicamos que la paciente carece de medios. Finalmente envían el parte y los datos al servicio de facturación de la Consejería para que envíen la factura y un nº de cuenta  donde la paciente debe ingresar el importe. Esperamos cerca de 45 minutos hasta que nos devuelven el parte y nos dicen que, ya que carece de medios, no tiene sentido facturar. Que nos podemos ir tranquilos. La mujer nos dice que sin nuestra presencia la doctora no la habría recibido.
    • 30. Mujer colombiana de 74 años (mayo 2013)
      • La paciente no tiene tarjeta sanitaria. Su hija residente en España sí la tiene. La enferma presentaba úlceras en los pies que le dificultaban el caminar con normalidad. En el mostrador del centro se explica el caso a la administrativa que en un primer momento nos dice que debemos aclarar el caso en facturación. La hija de la paciente le dice que ya estuvo allí y que no le daban ninguna solución. Le explicamos que la enferma necesita que la vea personal médico. Nos pregunta si es urgente. Le decimos que es necesario que la vean pues tiene dificultades para andar. La administrativa pregunta por el médico que tiene asignado la hija de la enferma y realiza una llamada telefónica al mismo y le explica el caso y si está dispuesto a hacerse cargo de la enferma. Al parecer el médico dice que sí y utilizando la vía de urgencia se le da una cita para consulta en la misma mañana. Por la información que hemos recibido después de la consulta, la atención y las curas que se le hicieron fueron valoradas como muy buenas y se le va a seguir atendiendo hasta la desaparición del problema.
    • 29. Subsahariano de 22 años (mayo 2013)
      • Posible hepatitis que necesita analítica de la función hepática. Se le tramita con facilidad, con la intervención de un contacto, en un CS saltándose el trámite del Parte.
    • 28. Chico senegalés (mayo 2013)
      • Este senegalés, al que le retiraron la tarjeta de persona “sin recursos”, y al que le atendían en su Centro de Salud, tiene un dolor en un brazo y ha llamado a nuestro teléfono porque requiere que le vea un médico de familia. En el mostrador de admisión, después de comprobar que efectivamente su tarjeta se canceló el pasado 13 de septiembre, le ofrecen tres posibilidades: Que vaya a un médico particular o que pague, mediante el ingreso de la cantidad estipulada, 61 €, en una entidad bancaria, y con el comprobante volver al CS para que le asignen un médico para esa consulta. Que intente que le vean por urgencias, en Valdecilla, o quizás, más fácil, el el CS Sardinero a partir de las 5 pm. Volvimos el lunes con el chico senegalés a su CS. Tiene desde hace días un hormigueo en su brazo izquierdo. Requerimos la forma de pago que habían propuesto el viernes. Toman de nuevo los datos  (ya los tenían todos) y lo envían todo por fax a un número de la Consejería, como una solicitud de asistencia privada, para que que nos faciliten un nº de cuenta corriente para ingresar los 61 € de que nos habían hablado. Después de esperar unos 20 minutos, nos dicen que “como ha estado inscrito hasta diciembre” (el viernes dijeron que tenía la tarjeta cancelada desde el 13 de septiembre) le van a mantener de momento la asistencia, por lo que, sin más, le dieron cita para el médico que sustituye a su médica de familia habitual, para el martes a las 10.
    • 27. Mujer boliviana (abril 2013)
      • En torno a 23 años, sin permiso de residencia. Centro de Salud Isabel II en Santander Acudimos a una consulta al estar aquejada la persona de infección de orina. Mediante un análisis en el momento de la consulta la médica confirma este diagnóstico. Le prescribe tratamiento. Al no existir en el Centro de salud la medicación prescrita, la inmigrante manifiesta su disposición a comprarlo. La médica manifiesta la conveniencia de realizar un cultivo 10 días después de haber finalizado el tratamiento. No ve posible realizarlo al no disponer de tarjeta sanitaria. La asistente social del Centro se compromete a buscar la forma de realizar la analítica y comunicárselo a los acompañantes. Una vez que se consiguió una forma de realizar el análisis de orina recomendado por la médica en la consulta realizada, no fue posible ponerse en contacto con la persona inmigrante a pesar de intentarlo repetidas veces a través del móvil que era el único medio de contacto.
    • 26. Mujer subsahariana (Febrero-2013)
      • Con escaso conocimiento del español, con tarjeta de residencia caducada hace dos años, sin trabajo, acude a urgencias en diciembre de 2012 con sintomatología compleja. Tras una primera valoración, entiende que tendría que pagar 160 € para obtener un diagnóstico o tratamiento mas preciso, por lo que decide olvidarse del asunto. Como su salud no mejora, contacta en febrero con el equipo de acompañamiento y se le acompaña a un CS del centro, donde se consigue con facilidad que la vea un médico de familia. Tras la consulta y propuesta para tratar la hipertensión, ven la necesidad de nuevas pruebas que no se pueden solicitar desde el CS, lo que obliga a ir por urgencias a Valdecilla. Acompañada a Valdecilla, le dan a firmar el “Parte de Asistencia y/o Facturación” con la aclaración de que sólo tiene valor informativo, y con el que se debe ir al INSS a tramitar su situación sanitaria. Se le atiende bien, y tras la analítica pertinente se le da cita para una prueba importante en Cardiología. De nuevo en el CS, le confirman que puede tratarse de un caso de salud pública, de declaración obligatoria. Por otro lado, la trabajadora social, en contacto con el SCS, le tramita una nueva tarjeta sanitaria, ya que su nombre consta en los registros como beneficiaria de un titular activo y cotizante. Contactado el INSS sobre el hipotético trámite con el “Parte de Asistencia...” nos dicen que este tipo de casos no son en absoluto de su competencia, que les llegan por desconocimiento o descoordinación administrativa.
    • 25. Chica moldava (21-02-13)
      • Residente en Solares. Su médico le dijo que por la nueva ley no podía ser atendida y le dio una receta blanca su tarjeta de sanidad dependía de la del marido que estaba trabajando en una empresa portuguesa. Se le brindo el número de teléfono de acompañamiento.
    • 24. Chico peruano (17-02-13)
      • Por motivo de una caída presento dolor en el hombro, es médico con el título homologado pero esta indocumentado y no tiene tarjeta sanitaria por lo cual no se ha acercado ningún centro de salud. Se le brindo el número de teléfono de acompañamiento.
    • 23. Mujer ecuatoriana (17-02-13)
      • Presentó dolor de oído acude al su centro de salud en el mes de enero le dijeron que tenía que pagar por la atención porque no tiene aportaciones trabaja de interna. Se le brindo el número de teléfono de acompañamiento.
    • 22. Chico senegalés (17-02-13)
      • Presento una caída en viernes 8 de Febrero con un dolor de hombro se acercó a su centro de salud en Marqués de la Hermida, donde le dieron una factura de 165 euros para hacerse una placa. Se le brindó el número de teléfono de acompañamiento.
    •  21. Mujer colombiana 
      • Necesita médico. Lo tenia en Cazoña, la acompaña una persona de la Plataforma que trabaja en ese Centro de Salud.
    •  20. Chica mejicana
      • Llama una voluntaria de Servicios Sociales de Torrelavega por un mejicana pareja de un español que necesita médico. La orientamos y seguimos el caso.
    •  19. Chica dominicana
      • Necesita ir al medico. La acompañará su pareja (español) a su Centro de Salud (Cazoña) y si tiene algún problema en el mostrador avisará a un sanitario de la Plataforma que trabaja allí.
    • 18. Hombre rumano
      • Llaman de Nueva Vida por un hombre rumano que tiene una hernia. y por una joven de 17 años que no le dan la tarjeta porque tiene que llevar un papel. La asociación se encargará de acompañarles y si necesitan algo nos llamarán.
    •  17. Niño rumano
      • Llaman de Cáritas por niño rumano de 5 años que hay que vacunar. Le seguirá viendo el pediatra que tenía asignado antes de caducar la tarjeta. Cuando pidió cita en el C.S. Dávila le dijeron que aparecía "en rojo" en el ordenador y que tenia que arreglar los papeles y no le dieron cita. El niño nació en España, no tiene pasaporte y por eso no le dan la tarjeta. Hablamos con los que emiten la tarjeta sanitaria y estamos a la espera de contestación. Para el pasaporte se le va a echar una mano en una ONG. Caso complicado.
    • 16. Brasileña 
      • Con hija de 7 años, llama por indicación de una persona de la Plataforma. La llevó a urgencias y la vieron sin problemas, pero quedamos con ella para arreglar el tema de la tarjeta de la niña y no se presentó.
    • 15. Rumanas
      • Madre e hija de 18 años,viven en España hace 8 años. la madre trabaja en la mendicidad y nunca se preocuparon de tener papeles. Necesitan ser vistas por ginecología. Las está atendiendo una ginecóloga de la Plataforma.
    •  14. Rumana
      • Su hijo de 8 años no tiene tarjeta porque en el mostrador del C.S. Solares le dicen tiene que pedir un papel de su país (igual que el anterior caso). Cuando tiene algún problema lo lleva a Urgencias. Ahora le mandan de Salud buco-dental (Liencres) al Pediatra. Hablamos con la trabajadora social de Solares y le ha visto la Pediatra y por otro lado la ha mandado a Cantabria Acoge para tratar de sacarle el papel por Internet.
    • 13. Rumanos 
      • Dos hermanos sin tarjeta sanitaria (el pequeño nació aquí). Les piden un papel de "no tener o si atención sanitaria en su país". Llamamos la trabajadora social de Polanco. Prefieren pagar un médico particular.
    • 12. Mujer marroquí
      • Acudimos el 2 de enero al Centro de Salud Zapatón en Torrelavega a recoger los resultados de unos análisis realizados el 26 de diciembre en este mismo centro. Al entrar en la consulta el médico le dice que tiene que pagar los gastos. La acompañante le responde que según el Servicio Cántabro de Salud  eso no se llevaría a cabo en el caso de ausencia de medios económicos. No encuentra en el ordenador nada relacionado con dichos análisis. En Administración nos dicen que los resultados irán a Sierrallana donde ella tiene una cita programada para el 27 de marzo según una tarjeta del servicio de Alergología que la paciente nos enseña en ese momento. Se le dice que pida el acompañamiento para ese momento así como para una radiografía que tiene programada para el 11 de marzo.
    •  11. Señora argelina
      • Llaman de Cruz Roja, sobre el caso de una señora argelina con 3 hijos que quiere ir a planificación familiar (nunca tuvo tarjeta). En principio la atienden. Seguimos el caso.
    • 10. Señora del Este 
      • Operada de túnel carpiano y preocupada porque tenia hormigueos y creía infectada la herida y ya no la ven en su Centro de Salud. Hablamos con una doctora de otro Centro de Salud y la valora. Está bien.
    • 9. Camerunés 
      • Llaman por un chico que es asmático y necesita medicación. Nos llaman diciendo que tenia unas recetas y probó en la farmacia y se las dieron.
    • 8. Nigeriano 
      • Siempre le han vacunado de la gripe. Cuando llama al Centro de Salud para que le den cita con la enfermera le dicen ya no tiene derecho. Un médico de la Plataforma que trabaja allí, habla con una enfermera que se la pone.
    • 7. Nigeriano 
      • Problema urológico. Le ve su médico de cabecera pero cree hay que hacerle una ecografía. Le manda a urgencias con un papel escrito y alli le ponen tratamiento y le vuelven a remitir a su médico para que le pida la eco (por supuesto no tiene tarjeta). Hablo con un médico de la Plataforma y él a su vez lo hace con un radiólogo del Hospital. Caso acabado por el momento.
    • 6. Chica rumana
      • El 14 de noviembre le hicieron unas pruebas en el hospital, cambia de domicilio y acude al centro de salud correspondiente con su nueva dirección, a recoger el resultado y pedir cita. Allí le dicen que no teniendo ya tarjeta sanitaria, la tienen que facturar por 64 € para ver el resultado de las pruebas. Tras varios intentos contactamos con el médico que le pidió las pruebas en el centro de salud. No da ninguna alternativa salvo cumplir a rajatabla el protocolo que establece la facturación y la firma del reconocimiento de la misma por parte de la paciente. Ante esto y con la colaboración de los sanitarios de la red de acompañamiento la derivamos hacia otro centro donde todavía la aplicación informática no es ineludible, el acceso a la historia y la derivación correspondiente se hacen de manera plenamente integradas en el sistema, aunque pueda llegar a producirse la facturación en el sistema hospitalario.
    • 5. Chico de Camerún
      • Presenta dolor en el estomago y dolor cuando respira. Ha estado en urgencias y le han dicho que tiene que pagar y le han dado unos papeles y él ha preferido irse. Lo ha atendido una doctora del grupo de acompañamiento.
    • 4. Chica de Marruecos 
      • Tiene dos bultos en el pecho izquierdo y presenta dolores. La han atendido y le han dicho que necesita  hacerse y una placa y que por ella tiene que pagar  65 euros además la han enviado a las oficinas de la seguridad social donde tiene que presentar documentos traídos de su país para que la atiendan.  El 21 de diciembre esta citada otra vez para las placas y la acompañaremos.
    • 3. Chico senegalés
      • No nos avisan al grupo de acompañamiento desde la ONG a la que acude. Le dejan sólo a la puerta de urgencias. Le operan de urgencia (apendicitis) en Valdecilla. Le entregan una hoja con el precio de los "servicios".  Un doctor le da 50 euros para medicinas. Desconocemos si facturarán o es sólo un "albarán". Cuando acude al Centro de Salud le dicen que tiene que pagar para quitarse los puntos. Como no tiene dinero se va a urgencias donde se los quitan. Nos enteramos del caso cuando ha pasado todo lo anterior. Se le acompaña a Valdecilla a una cita para la revisión- Le atienden y le dan el alta sin problemas.
    • 2. Chico de Camerún
      • Precisa atención en el Centro de Salud Dobra. Lo mismo que el anterior.
    • 1. Chico de Ghana
      • Precisa atención en el Centro de Salud Dobra. Gracias a la mediación de una doctora (miembro del grupo de acompañamiento) y varios acompañantes se solucionan los problemas que le ponían para atenderle.

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